El ex jefe del Ejército y actual embajador en Colombia, teniente general (R) Martín Balza, admitió la existencia de reglamentos militares que hablaban de detener, torturar y hasta asesinar «al enemigo» que él ordenó destruir, aunque buscó en su explicación minimizar la importancia que pudieron haber tenido. Lo singular del hecho es que en lo sustancial Balza coincide con lo manifestado la semana pasada por otro jefe del Ejército, el teniente general (R) Cristino Nicolaides, que brindó precisiones sobre esos reglamentos ante la Justicia federal. Balza, en declaraciones radiales desde Colombia, minimizó la importancia de esos reglamentos -una actitud similar a la observada por el jefe actual, Roberto Bendini-, señalando en primer lugar que habitual y «periódicamente», dijo: «Se incinera todo aquello que ha perdido actualidad». Y aclaró: «Se van derogando, se labran actas, se van incinerando, se publica eso, se deja constancia en boletines del Ejército».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Después, Balza afirmó que «los manuales existían» y que estaban hechos para la guerra que llevaba adelante EE.UU. en Vietnam, y que anteriormente la doctrina había llegado desde Francia, país que la aplicó contra insurgentes en Argelia. Y acá este improvisado diplomático afirma «exactamente», agregando una frase que lo pinta de cuerpo entero: «Pero Francia aplicó esas barbaridades en Indochina y en Argelia, no las aplicó en París (...); en cambio acá, éstos aplicaron esas barbaridades en nuestro país». Está claro que «las barbaridades», para Balza, están bien cuando se las aplica fuera del país.
Y continúa admitiendo la existencia de los reglamentos militares denunciados por el abogado Florencio Varela y por Nicolaides, cuando dice que «son traducciones de reglamentos norteamericanos, eran para conocimiento de la doctrina de un país extranjero; luego no se ordenó nunca aplicar eso acá». Por las dudas, Balza aclaró que él estuvo en Perú desde fines del '75 hasta marzo del '78.
La declaración de Nicolaides coincide con las denuncias hechas públicas por el defensor de varios generales, el letrado Varela. Según lo explicó su abogado Alejandro Zeverín, el ex jefe militar declaró durante cinco horas en los tribunales federales de Córdoba, ante el juez correntino Carlos Soto Dávila. Lo hizo en la causa que se le sigue por la desaparición de tres personas cuando ocupaba la titularidad de la VII Brigada de Infantería, en Corrientes, hechos en los cuales negó tener participación.
Sin embargo, el tema de los «manuales instructivos» ocupó el centro de la declaración y sobre el particular el abogado defensor de este general retirado sostuvo que cerca de 30 volúmenes «fueron destruidos», en el año 1995 «por orden del entonces titular de la Fuerza, Martín Balza». El hecho que el actual embajador en Colombia admitió.
• Pedido
Nicolaides «le pidió» al juez -durante su declaración- que investigue cómo eran las publicaciones denominadas de «operaciones psicológicas», así como «los boletines reservados de acciones contra la subversión, fuerzas irregulares y elementos subversivos». Según explicó el abogado de Nicolaides, «los manuales fueron aprobados en el año 1966» y estuvieron vigentes «hasta el año 1976, momento en el que se los ratificó y se los amplió». «Nicolaides aportó los títulos de las publicaciones, el nombre de quien las elaboró» y el lugar «donde estaban archivadas», agregó Zeverín en declaraciones radiales. En esa línea, el abogado del militar agregó que «esos manuales le permitían al Ejército detener, secuestrar, allanar domicilios, interrogar bajo compulsión física o psíquica, y hasta eliminar físicamente al enemigo».
Dejá tu comentario