Política

Garré organizó en Diputados seminario de despedida a Rossi

Promoción del proyecto Fondef y atisbos de la política del albertismo para el sector. Debate en la Comisión de Defensa en previa de pase a Ministerio.

La media sanción del proyecto FONDEF (Fondo Nacional de la Defensa), iniciativa del diputado Agustín Rossi, presunto ministro de Defensa, dio pie a un seminario en el Congreso para debatir sobre la construcción de políticas a largo plazo en el sector. Nilda Garré (Frente para la Victoria) presidente de la Comisión de Defensa de la Cámara baja y Carlos Fernández (UCR), vicepresidente, organizaron el evento, el primero de una serie a continuar que busca consolidar ideas y propuestas para definir una política de Estado en defensa. “La presidenta de la Comisión y yo pertenecemos a espacios políticos diferentes y el llevar esto adelante en forma conjunta tiene precisamente el valor simbólico de marcar un inicio”, expresó Fernández en la apertura. El diputado Gastón Roma, (PRO, Tierra del Fuego) hizo reflexiones de alto voltaje al fin del ciclo. (ver nota aparte).

La norma que impulsó Rossi crea el Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF) para reequipar a las Fuerzas Armadas con un porcentaje de los ingresos corrientes de cada presupuesto. Será de un 0.35% en 2020, un 0.5% en 2021, un 0.65% en 2022 y un 0.8% en 2023. El criterio, -asignaciones presupuestarias consecutivas- tiene parecidos con la denominada ley Jaunarena promovida por el exministro de Defensa de Alfonsín, Horacio Jaunarena. Tuvo amplio consenso en ése momento y en los años siguientes, pero la ley no se reglamentó. La ley establecía entre otros puntos; aumentos presupuestarios anuales para equipamiento del instrumento militar, nunca se aplicaron.

Desde 1983 a la fecha la política siempre dijo que hay otras prioridades que atender. Rossi que ya ocupó el cargo entre 2013 y 2015 se las arregló para contar con el instrumento legal que lo deja a cubierto de riesgos ante accidentes como el del ARA San Juan a la vez que contención en el vínculo con los uniformados.

El diputado Fernández organizador del seminario “Los desafíos de la Defensa Nacional para la próxima Década” dijo en un aparte que para el primer año de funcionamiento se prevé ingresos de alrededor de 295 millones de dólares y para el año 2023 se esperan unos 670 millones.

Con énfasis de plegaria cada uno de los invitados al debate prologó su exposición reseñando la media sanción de la “ley Rossi”.

Se convocó a un variopinto núcleo de expositores, representantes de la “academia”. Vocablo generoso que comprendió por igual a quienes no se les niega versación y a otros que aunque prolíficos en escritos de anchura global asemejan ensayistas en globología, se florearon con un argot vacío de las propuestas que el seminario pretendía de supuestas mentes pensantes. Pocas preguntas del auditorio (cuatro en total) aliviaron a los expositores, quedaron más dudas que certezas. Una de ellas, vinculada a cuál sería la estrategia de la Argentina frente a la “alta volatilidad internacional” derivada de la competencia EE.UU.-China, dejó el saldo de una confusa explicación eidética. La cuestión boliviana, estirada por varios analistas hacia el país, se aprovechó para machacar con el remanido discurso del “control civil” de los uniformados. Parcialidades de lectura; el factor militar en la disrupción del mandato de Evo fue sólo un instrumento más que usaron los dirigentes políticos (presuntos integrantes del control civil) Carlos Mesa (Comunidad Ciudadana) y Fernando Camacho (Comité Cívico PRO Santa Cruz). Acomodados en una mesa en el centro del salón, rodeados por las de panelistas y del auditorio, una decena de almirantes en actividad con el subjefe de la Armada, vicealmirante Eduardo Fondevilla Sancet a la cabeza, fueron sólo oyentes en una jornada que uno diría era también de su atingencia.

El debate se hizo en el Anexo A del Congreso de la Nación. En el primer panel Rosendo Fraga, Juan Tokatlian, Lourdes Puente de López Llovet; exdirectora Nacional de Inteligencia Militar durante la gestión Kirchner; y Ernesto López; uno de los coordinadores del equipo de Defensa de Alberto Fernández; reflexionaron sobre el impacto del escenario internacional en la Defensa Nacional. López, exembajador en Haití y exjefe de Gabinete de José Pampuro, primer ministro de Defensa de la gestión Kirchner, dijo la frase más elocuente del ciclo; “no estamos en condiciones de defender nada. Debemos desarrollar una capacidad para defender lo nuestro, un Estado que no defienda lo suyo estará expuesto a quedar subordinado a otros países y a perder su condición de nación aunque formalmente preserve y utilice esta denominación”. “Estamos ante una situación que expone crudamente el dilema que Paul Samuelson sintetizó en esta breve frase: “mantequilla o cañones”. Y es obvio que hay que optar por la mantequilla, es decir, por la asistencia a nuestro maltratadísimo pueblo. Sería conveniente, sin embargo, que el gobierno que asumirá el próximo 10 de diciembre repare en que 35 años de postergación son muchos”. El segundo panel estuvo integrado por Jerónimo Morales Rins, Juan López Chorne, Mariano Bartolomé y Luciano Anzelini y se abordó el estado actual de las fuerzas armadas así como su rol y misión a futuro. En esa tanda se blandió un sofisma antiguo; que la mayor parte del presupuesto de Defensa se gasta en haberes y no queda nada para equipamiento. El presupuesto tiene partidas para sueldos y para compras de material, la cuestión es asignar las que se requieren en éste último rubro tal como parece se pretende con la ley Rossi.

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