Como la interna radical es incesante -posiblemente continúe más allá de la existencia del partido mismo-, el gobierno comenzó a padecer estas tensiones. Un sector cada vez más importante de la UCR endureció su política parlamentaria frente al Presidente, no tanto por obstruir la acción oficial sino para dejar al descubierto que los socios elegidos por Duhalde (Moreau, Alfonsín, etc.) no manejan el partido. El problema apareció ayer muy claramente, durante una reunión que se realizó en el Comité Nacional y que presidió el rionegrino Pablo Verani. Allí, en presencia de los diputados Jesús Rodríguez (extensión porteña del radicalismo filoduhaldista), Walter Cevallos y Jorge Pascual y de los senadores Carlos Maestro, Amanda
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