Sin Ricardo López Murphy, Recrear aparece como un sello semivacío, más aún cuando una cantidad de dirigentes amenazan con confluir en un nuevo partido. Al estilo Elisa Carrió, el ex candidato a presidente mortificó a los más aliados del macrismo que se impusieron en la interna, a pesar de denuncias de fraude.
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Esteban Bullrich, el nuevo titular de Recrear, es ministro de Desarrollo Social de Mauricio Macri, pero dejará el cargo el mes que viene, ya que está reemplazando a María Eugenia Vidal, con licencia por maternidad.
Volverá a la banca en Diputados este nuevo dirigente que, mientras la asamblea partidaria definía consagrarlo, se encontraba en un retiro espiritual (de la confesión católica) en San Miguel, que abandonó por unas horas, inclusive pasó rápido por una cena de festejo que se realizó en la casa de fin de semana de la legisladora Marta Varela, en Garín.
Allí brindaron por la actuación del tucumano Pablo Walter en la interna y sostuvieron que la junta -criticada por López Murphy- tuvo impronta federal al ser integrada por ese legislador junto con Esteban Vittor (Entre Ríos) y Federico Schlieper (Santa Fe).
Portazo
Sin embargo, el portazo de L. Murphy conmovió al grupo, que hasta anoche estaba en estado de deliberación.
Para el macrismo, que se impusiera Bullrich significa allanar el camino para una confederación PRO, para la cual Recrear aportará representación nacional en 15 distritos que Compromiso para el Cambio no tiene.
La duda es sobre si ahora el bloque de Mauricio Macri en la Legislatura porteña mantendrá las 27 bancas o bien Marcelo Meis (renunció a Recrear) terminará apartado, lo mismo que Carlos Araujo, titular de Recrear Capital, quien intentó saldar la puja interna, pero no tuvo éxito.
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