Alivio: papelera ENCE despidió al personal
La española ENCE desalentó nuevamente ayer la posibilidad de continuar con la construcción de su planta de celulosa en Fray Bentos. Causó alivio en la crisis que viven la Argentina y Uruguay esta señal que dio la empresa al despedir personal de construcción y hasta administrativo. Es una clara muestra de que piensa reducir su estructura en Uruguay. Puede, de todas formas, no montar su planta y mantenerse como proveedora de materia prima para sus fábricas en España. La construcción de ENCE estaba ya suspendida desde marzo, lo que generó conflictos sindicales. Ayer, la finlandesa Botnia vivía una situación similar; por un reclamo salarial debió suspender la construcción, aunque en este caso se encuentra en estado más avanzado que la española.
-
LLA ganó su primer centro de estudiantes en una secundaria porteña
-
Milei viaja rumbo a Israel: visitará el Muro de los Lamentos y se verá con Netanyahu
Vista aérea
de la costa
uruguaya
sobre el río
Uruguay, en
donde se
construyen
dos plantas
productoras
de celulosa
denunciadas
por contaminación
hoy
potencial.
Una de ellas
tomó medidas
que
hacen
presumir que
se retiraría
de la zona.
Según Fau, Oyarzábal «nos dijo que al no tener seguridad de si se iba a construir la planta y menos del tiempo, el proceso podía prolongarse uno o dos años, y no podía mantener la plantilla actual. Nosotros somos 60 y calculamosque quedarán 20, y a los españoles les dijo que deberán volver a España antes de fin de año porque el proyecto está congelado».
Lo cierto es que ENCE anoche se negaba a confirmar o desmentir cualquiera de las versiones, inclusive la que afirmaba, como se conoció hace semanas en Buenos Aires, la posibilidad de que la planta productora de celulosa de Fray Bentos se trasladara finalmente a Paysandú, también sobre el río Uruguay.
Pero inclusive esta versión era desmentida por el propio Tabaré Vázquez, que declaró ayer: «En este momento, como referencia es que ENCE se instalará donde está. No tengo otra noticia. No sé nada de cambio de lugar».
La relación entre ENCE y los sindicatos viene tensa desde hace meses. Por ejemplo, al mismo tiempo que corrían ayer las versiones sindicales, los trabajadores llevaban adelante un paro en la planta de producción de chips de madera que la española tiene en operaciones desde hace años en Uruguay y también en el aserradero.
Esa decisión, de todas formas, fue más fácil de tomar para ENCE, que se encontraba casi al mismo tiempo en un proceso de reformas internas en España por un proceso de cambio del control accionario que no fue absolutamente pacífico. El tiempo que se eligió para hacerlo coincidió, además, con el fin de uno de los tramos del proyecto de construcción y la finalización de los permisos de obra otorgados por el gobierno de Montevideo, que debían renovarse.
Fue en ese momento cuando comenzaron los conflictos con los sindicatos que representan a quienes construyen la planta. Pero de allí a especular sobre un retiro de ENCE hay un largo trecho. La planta de procesamiento de celulosa es el final de una inversión de los españoles en Uruguay que llega a los u$s 300 millones y que se remonta a 1998. Cuentan allí con un aserradero, dos procesadoras de chips de eucaliptos -que son utilizados luego en las plantas de ENCE en Pontevedra y Huelva en España para extraer celulosa- y, lo más importante, una plantación de 200 mil hectáreas de eucaliptos, más otro proyecto de forestación en marcha. Esa materia prima es hoy estratégica para los españoles, por lo que sería posible que ENCE dejara de construir su planta mientras sigue al mismo tiempo exportándose a España la materia prima.




Dejá tu comentario