28 de marzo 2007 - 00:00

Anuncio de interna PJ no aplaca quejas provinciales

María R. Servini de Cubría
María R. Servini de Cubría
El texto frío promete lo que no va a ocurrir: que el 17 de junio, el PJ nacional tiene que votar, por medio de internas, a un jefe partidario para llenar un vacío que hoy cumple tres años desde que Eduardo Fellner, horas después de ser electo, tuvo que entregar banda y reinado.

Aquello ocurrió el 28 de marzo de 2004, horas después del borrascoso congreso del viernes 26 en Parque Norte en el que, nada señoriales, se gruñeron Cristina Fernández y Chiche Duhalde. Fue el germen de una ruptura política que se ejecutó un año más tarde.

Toda una paradoja: ayer, casi en un homenaje por el tercer aniversario de crisis y acefalía en el peronismo, el interventor judicial Ramón Ruiz difundió el cronograma de la elección normalizadora que, por ahora, parece un hecho que no se hará.

«No hagan nada hasta que yo no me haga cargo», les dijo, hace tiempo, Néstor Kirchner a un puñado de operadores peronistas. La orden, disfrazada de pedido, da a entender que, algún día, cuando deje la presidencia, el patagónico asumirá la jefatura-formal del PJ. Pero no es el fraseo de Kirchner lo que amenaza con degollar el naciente intento -pero condenado a no prosperar- de normalización.

Anteayer, el adolfismo y el puertismo apelaron la resolución de la jueza María Servini de Cubría que limitó a lo partidario las elecciones internas.

  • Pretensión

    Adolfo Rodríguez Saá y Ramón Puerta, al igual que Juan Carlos Romero y Carlos Menem, pretendían que el proceso de normalización incluya una primaria para elegir al candidato a presidente que el PJ presentará el 27 de octubre. Servini dijo que no.

    Hubo otra queja más: la jueza extendió el mandato de la junta electoral que, de producirse, organizaría la interna de junio. Rodríguez Saá y Puerta cuestionaron la extensión, vía judicial, de esos mandatos.

    La junta la preside Rafael González, director hoy en el Banco Nación, escoltado como secretario por José María Díaz Bancalari. Lo siguen el multioperador Juan Carlos Mazzón, Dante Dovena, el porteño Osvaldo del Grosso y, entre otros, Jorge Roca, ligado a Fellner.

    Funcionales (¿sin saberlo?) a la pretensión de la Casa Rosadade bloquear la interna, los apoderados de Rodríguez Saá, Liliana Negre de Alonso, y de Puerta, Aníbal «Toti» Leguizamón, apelaron lo resuelto por Servini, acción con la que podrían congelar todo el proceso.

    Con la jueza alejada de su despacho, el expediente PJ quedó en manos de Ariel Lijo, que en las próximas horas deberá responder a los planteos. Tiene dos opciones: librar despacho con carácter suspensivo, lo que frenaría el cronograma; o hacerlo pero dejar correr los plazos.

    Los que conocen los dobleces del fuero electoral presumen que la elevación a Cámarallevaría adherido un dictamen para congelar, hasta tanto se resuelva la cuestión de fondo, el cronograma electoral que ayer se publicó por orden del interventor Ruiz.

    Puede, en ese caso, que tal como quiere Kirchner -o, al menos, los que lo traducen en relación con el PJ- quede en suspenso la interna nacional que, en rigor, sólo se puso en marcha para preservar a Servini y a su interventor de un tormento de críticas.

    «Ramón: prepará las valijas que tenemos que ir a declarar a la OEA», cuentan que fingiendo extrema seriedad chuceó Kirchner a Ruiz, que tardó unos minutos en entender -y en recuperar ventilación- que se trataba de otra de las típicas bromas ácidas del Presidente.

  • Estrépitos

    Lo que la Casa Rosada no pudo domar son los estrépitos que se escuchan en las provincias. Hay tres casos para seguir atentamente porque suponen conflictos futuros para el kirchnerismo:

  • En Tucumán, el vice Fernando Juri desafiará este domingo a la diputada Beatriz Rojkes, esposa del gobernador José Alperovich. Con sorna, al límite del humor permitido, los que siguen de cerca ese entrevero bromean que el PJ tucumano es la «Franja de Gaza» porque se enfrentan Rojkes y Alperovich, ambos de origen judío, con Juri, explícitamente árabe o, en la calle, turco. En Tucumán discuten por la jefatura del PJ, pero es el anticipo de la elección de agosto cuando, sea cual fuere el resultado de este domingo, se enfrentarán Alperovich y Juri.

  • Está prevista para el 27 de mayo, en tanto, la interna del PJ de Catamarca, que preside Jorge Moreno, pero que controla Luis Barrionuevo, recientemente derrotado en la elección a gobernador. La incógnita es sólo una: ¿se animará el PJ kirchnerista que controla Armando «Bombón» Mercado a enfrentar, en internas, a la lista que unidos integrarán Barrionuevo, Moreno y Ramón Saadi? . Para junio o julio, en tanto, se espera que Hugo «Turi» Perié, correntino que fue designado interventor del PJ de Misiones, logre que se conforme una comisión de normalización partidaria de la que participen los distintos sectores del peronismo misionero. El punto es clave porque Puerta evalúa la posibilidad de competir por la gobernación en octubre, en cuyo caso intentará hacerlo con el sello PJ.

  • El otro distrito caldeado es Santa Fe, donde vencían los mandatos, pero el congreso partidario los postergó, no sin bulla, hasta abril de 2008. Todo está contaminado por la disputa entre Rafael Bielsa, amparado por Jorge Obeid, y Agustín Rossi -también circula como plan C Omar Perotti-, por la candidatura del oficialismo a la gobernación, que se dirimirá el 2 de julio. Obeid cedió la operatividad partidaria a Norberto Nicotra, una franquicia de Mazzón en Santa Fe. Desde afuera, patalea la reutemanista Roxana Latorre, quien amaga con competir por fuera del PJ.
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