La Cámara Federal porteña sobreseyó a todos los procesados en una causa por supuesto lavado de dinero en pases de futbolistas, separó del caso al juez federal Norberto Oyarbide y advirtió que hubo un "grave y preocupante desapego" a las reglas penales, con detenciones inexplicables e intervenciones telefónicas a futbolistas y representantes sin asidero legal.
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La Sala I del tribunal de apelaciones sobreseyó a diez procesados, anuló todo lo hecho en la causa y encomendó al nuevo juez del caso, Julián Ercolini, analizar el rol de todos los demás involucrados, entre ellos conocidos futbolistas, para definir su situación, según una dura resolución a la que accedió Télam.
Oyarbide mostró un "grave y preocupante desapego a las reglas que rigen el procedimiento penal", advirtió la Cámara al trazar una "desventurada analogía" entre lo ocurrido en la causa Schoklender por fraude en la construcción de viviendas sociales, donde también se anularon procesamientos dictados por Oyarbide y esta causa por supuesto fraude y lavado de dinero en los pases de futbolistas.
Los camaristas aludieron a la "adopción de decisiones caprichosas que han quedado en evidencia a lo largo del examen realizado y cuyo punto culminante ha sido el modo en que ligeramente decidió acerca de la libertad ambulatoria de los ciudadanos involucrados".
La Cámara dictó la nulidad de todo lo hecho desde el dictamen de impulso de la acción penal del fiscal federal Patricio Evers, por considerar que se basó en publicaciones periodísticas, y de todo lo hecho en la causa, como declaraciones indagatorias y procesamientos.
En la pesquisa "se demuestra un grave y preocupante desapego a las reglas que rigen el procedimiento penal, pues en toda su extensión se omite definir cuáles serían los hechos concretos y se alude a toda una asociación ilícita sin preocuparse por definir su dinámica".
"El relato se compuso por el nombre de una serie de jugadores de fútbol en cuya transferencia de un club deportivo a otro según el juez podría haberse cometido fraude o evasión fiscal, pero no se explica cuál sería el sustento de esta suposición ni en qué casos concretos se habría producido ni en qué habría consistido en ardid desplegado", asegura la resolución.
En la causa se investigaba un listado de 446 jugadores de fútbol, entre ellos, Juan Forlín (ex Boca Juniors), Juan Pablo Carrizo (ex River), Diego Placente (ex River), Roberto Abbondanzieri (ex Boca) y Walter Zunino (ex Platense) por supuesto lavado de dinero en sus pases.
También se habían pedido informes a la AFIP sobre Sergio Agüero (ex Independiente), Javier Mascherano (ex River), Ezequiel Lavezzi (ex San Lorenzo), Clemente Rodríguez (ex Boca), Fabricio Coloccini y Pablo Zabaleta (ambos, ex San Lorenzo).
"Cuál es la maniobra de lavado? ¿De qué activos se está hablando? ¿Cuál es la específica procedencia ilícita que procuró velarse? Si se desconoce cuál es la operación concreta que se investiga no será posible determinar cuál es el dinero sometido a ella o de qué proceder ilícito ha derivado", sostuvo la Cámara.
Oyarbide dictó procesamientos con conclusiones "esencialmente caprichosas y arbitrarias" pues "¿cómo se sabe que una operación se vincula a la transferencia de jugadores de fútbol si se desconoce de qué operación se está hablando?".
Además para la Cámara las escuchas telefónicas ordenadas a representantes de jugadores y a otros sospechosos no tuvieron justificación legal y dieron como resultado "conversaciones telefónicas verdaderamente indescrifrables".
El juez ordenó medidas "no sólo en la más absoluta ceguera sino en la esperanza de que al final del camino algo apareciera", sentenciaron sus superiores.
A lo largo de su investigación Oyarbide ordenó 113 allanamientos y tuvo detenidas dos semanas a 13 personas, para después procesar a diez sin prisión preventiva, entre ellos directivos de la financiera Alhec.
El sobreseimiento favoreció a María González Pita, Mario Martínez, Leandro Sixto, Patricia Juárez, Rubén Aguilar, Karina Andreetta, Guillermo Sáenz, Daniel Rivera, Franco González y Rodrigo Chacra.
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