26 de agosto 2005 - 00:00

Aprobó el Senado Ley de Mecenazgo

La senadora María C. Perceval; el secretario de Cultura, José Num; el vicepresidente Daniel Scioli; el titular del INCAA, Jorge Coscia; y la empresaria cultural Nelly Arrieta de Blaquier, ayer en el Senado.
La senadora María C. Perceval; el secretario de Cultura, José Num; el vicepresidente Daniel Scioli; el titular del INCAA, Jorge Coscia; y la empresaria cultural Nelly Arrieta de Blaquier, ayer en el Senado.
El Senado dio ayer media sanción por unanimidad a la postergada Ley de Mecenazgo, a la que ha empezado a denominarse ahora (por influjo de uno de sus impulsores, el secretario de Cultura, José Nun) ley de «incentivos fiscales».

Cuestión de terminologías: al funcionario no le gusta una palabra que evoca graciosas donaciones palaciegas. El proyecto original de la nueva herramienta legislativa, que premiará la participación económica en actividades culturales y artísticas con beneficios impositivos, es de la senadora justicialista mendocina María Cristina Perceval.

A principios de 2002, apenas asumió la presidencia de la Nación, Eduardo Duhalde vetó la anterior Ley de Mecenazgo aprobada por ambas cámaras, y que se conocía como «ley Brandoni» por el nombre de su impulsor. Si bien se dijo -en principio- que ese veto obedecía a que por la crisis que vivía el país era imposible pensar, en esos días, en desgravar ganancias, esa ley tampoco satisfacía al medio cultural y empresarial. La mayor de las críticas que se le hizo radicaba en el escaso beneficio que obtenían las empresas participantes en actividades culturales (obtenían más beneficios por «gastos publicitarios» que culturales).

La forma definitiva de la nueva ley, que aún debe sancionar la Cámara baja, traduce el mayor peso político que hoy tiene la Secretaría de Cultura de la Nación. En su borrador original, la senadora Perceval establecía al Fondo Nacional de las Artes como la autoridad de fiscalización, control y aplicación de las actividades que vayan a quedar comprendidas dentro de la práctica de mecenazgo. Sin embargo, tras la intervención de Nun (quien además de secretario de Cultura es uno de los asesores de Néstor Kirchner más apreciados por él), surgió un nuevo borrador que, entre otras modificaciones, le quitaba al FNA ese carácter.

En un primer momento, se propuso a la Secretaría misma como esa autoridad, aunque luego de varias reuniones, impulsadaspor el presidente de la Cámara alta, Daniel Scioli, se estableció un organismo mixto que estará integrado por el secretario de Cultura, el presidente del Fondo Nacional de las Artes, tres miembros del directorio del Fondo, un representante de las asociaciones civiles y fundaciones culturales (ONG), un miembro en representación de los artistas y otro por el sector empresarial.

• Presencias

A la sesión también asistieron Jorge Coscia, presidente del Instituto de Cine, que también tendrá una futura participación en el organismo de control en lo referido a cine (al igual que Raúl Brambilla, director del Instituto del Teatro, en lo referente a lo propio de su arte), y representantes de diversas organizaciones y fundaciones vinculadas con la cultura, como Nelly Arrieta de Blaquier, en representación de la Asociación de Amigos del Museo de Bellas Artes y la Fundación Teatro Colón, además de representantes de Fundación Konex, Espigas, Arte-BA, MALBA, Asociación Amigos del Centro Cultural Recoleta, Fundación Pettoruti, Instituto de Cultura de la Provincia de Buenos Aires, Academia Nacional de Bellas Artes y Galería Ruth Benzacar, entre otros.

La ley establece que las personas físicas o jurídicas podrán deducir, en las condiciones previstas en el artículo 81 de la Ley de Impuesto a las Ganancias
«las donaciones que realicen, e imputar a cuenta del pago del mencionado tributo un porcentaje del valor de los aportes en dinero o en especie que hayan destinado a patrocinios culturales».

Las iniciativas que podrán ser promovidas abarcan la difusión, investigación, producción, edición, desarrollo y capacitación de proyectos vinculados al teatro, danza, circo, canto, mímica y afines; la actividad audiovisual, cinematográfica y fotográfica; la producción discográfica; actividades referidas a literatura y producción editorial; música; artes plásticas y gráficas; artes electrónicas, tradicionales y artesanías; y radio y televisión educativas y/o culturales, de carácter no comercial.

También a los proyectos vinculados con el patrimonio cultural tangible e intangible: histórico, arquitectónico, mobiliario, arqueológico, paleontológico, bibliotecas, museos, archivos, centros documentales: su adquisición, conservación, restauración y difusión.

Los patrocinantes de proyectos podrán imputar al pago del Impuesto a las Ganancias del ejercicio que corresponda las sumas aportadas y/o el valor de los bienes y servicios provistos. Esos importes, de acuerdo con la iniciativa legislativa, podrán alcanzar 80% para las personas físicas y 60% para las personas jurídicas, hasta 3% de la ganancia neta del ejercicio sujeta a impuesto.

La legisladora
Perceval, en su discurso de ayer, dijo que «es condición del incentivo que las actividades que se beneficien por la ley tengan carácter público y sin fines de lucro». La sanción de la Cámara alta también creó el Consejo Mixto de Incentivos para el Arte y la Cultura mencionado antes.

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