10 de octubre 2001 - 00:00

“Apuntan a un contagio masivo”

A juzgar por la ola de temor generada por las versiones sobre un posible atentado bioterrorista, «pareciera que todos estamos por morir de ántrax en Buenos Aires. De esta forma los terroristas logran su objetivo», se quejó ayer en entrevista con Ambito Financiero el Dr. Pedro Cahn, jefe de Infecto del Hospital Fernández, director de la Fundación Huésped y una de las más importantes autoridades científicas argentinas en la materia. A continuación, los tramos más salientes del diálogo.

Periodista: ¿Cómo evalúa lo que está sucediendo en una empresa de Florida, EE.UU., con dos casos confirmados de ántrax y 800 personas que están siendo examinadas?


Pedro Cahn:
No lo sé. Es posible que se trate de una contaminación intencional o que, si no se producen más casos, haya que buscar una explicación alternativa. Este tipo de delito apunta a una contaminación masiva.

P.: ¿Cuánto tiempo habrá que estar atentos en función de los plazos de incubación de la enfermedad?


P.C.:
El período de incubación puede extenderse hasta algunas semanas. Habrá que ver si se producen nuevos casos en la misma fuente.

Susceptible

P.: Si se confirma que los episodios de Florida fueron deliberados, ¿estaríamos ante un hecho sin precedentes?

P.C.:
Posiblemente no. Lo que hay que tener en claro es qué es el bioterrorismo. Se trata de una acción destinada a dañar a seres humanos, animales o a plantas, como sería el caso de un hongo que destruye una cosecha con el consiguiente daño a las posibilidades de alimentación de una población. En ese sentido hubo hace unos diez años en Cuba una gran epidemia en porcinos, que enfermó a una importante proporción de ese ganado, fundamental en la alimentación de ese país. El caso no ha sido esclarecido. De la misma manera, durante la Guerra del Golfo se dijo que Irak tenía armamento de ese tipo, pero tampoco se confirmó.

P.: ¿Cuán difícil es para un grupo terrorista producir virus en cantidad suficiente como para perpetrar un ataque?


P.C.:
Aunque obviamente no es algo que podría hacer un niño jugando, no es algo complejo. Sin embargo, no todo germen sirve para un ataque bioterrorista. Sí es el caso del ántrax, porque en su ciclo biológico desarrolla una forma específica, la de esporo, que es muy resistente al medio ambiente, lo que lo haría susceptible, por ejemplo, de ser colocado en el sistema de ventilación de un shopping.

Elemento

P.: ¿El hecho de que la enfermedad sea endémica en Asia Central, una zona particularmente controvertida en estos días, suma algún elemento al análisis?

P.C.:
No, porque también está presente en la Argentina, llamada «grano malo» en el campo. Se trata con antibióticos, no presenta contagio interhumano y puede ser curado.

Entrevista de Marcelo Falak

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