Asambleas barriales frustraron división de Capital en zonas
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Escenas de acción ayer en la Legislatura porteña donde el ibarrismo quiere sancionar una ley de comunas. La izquierdista Vilma Ripoll, en señas elocuentes contra oficialistas, como Carlos Campolongo, quien desafía a pelea callejera a los ofuscados izquierdistas Jorge Altamira y Alexis
Latendorff. Fue una escandalosa sesión copada por activistas de asambleas barriales y contratados del Gobierno porteño, en pugna por la división de la Ciudad en zonas.
•Pensamiento
«¡Qué decís si nosotros trabajamos para Ibarra y a ustedes los socialistas les llevamos 50 personas a un acto!», revelaron en la puja los asambleístas a sus enemigos de ocasión.
En las bancas aseguraban que «Schifrin trajo a la gente para que no se vote la ley». Pero de uno y otro bando se preocuparon por aclarar que «no tenemos nada que ver con Schifrin».
De las exposiciones de los legisladores nada salió en claro en medio de gritos y hasta amenazas («los vamos a esperar a la salida») contra los diputados que no quisieron pedir el desalojo del lugar.
Los asambleístas interrumpían a cada orador con cánticos («banelco» los llamaban) y cuando insultaron al ex frentista Eduardo Peduto, éste corrió desde su banca a enfrentar a las barras. Lo siguieron Carlos Campolongo -neoibarrista-y Lucio Ponsa Gandulfo -ex belicista-quienes se dieron cuenta de la imposibilidad de su par para enfrentar a tantos juntos y en un segundo lo llevaron de vuelta a su butaca.
•Señas
Elena Cruz se tomaba la cabeza y desistió de pedir la palabra, con un Fernando Siro distraído que se llegó a saludarla como hace en cada sesión.
Finalmente habló el socialista Roy Cortina, de gran aceptación en el ala derecha y rechazo en la otra, quien tras un largo y extenso discurso terminó pidiendo el cuarto intermedio para la semana que viene, tal cual estaba planificado por el oficialismo. Ni siquiera llegó a votarse ese pedido, la mayoría se paró para retirarse lo que enojó a varios, especialmente a los izquierdistas, aún del lado de los asambleístas. Vilma Ripoll les hizo señas a los oficialistas con sospechas de que hubieran recibido dinero por tal actitud, dijo que le llamaba la atención «el sorprendente apuro». El inefable Alexis Latendorff enrojeció por el esfuerzo de alzar la voz para decirles a sus pares «ladrones, ladrones».
Desde el ibarrismo se aseguró que la semana que viene estará ya votado el presupuesto 2004 que comenzará a debatirse hoy y que el miércoles, día previsto para continuar la sesión de ayer con comunas, ya habrá más legisladores «dispuestos a votar la ley de comunas». Será que el debate presupuestario les hará cambiar de opinión quién sabe por cuáles razones.




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