• El peronista Julio Miranda, que asumió por segunda vez (aunque ayer por 6 años), dio muestras de prodigalidad gastronómica: agasajó a sus amigos y familiares de Tucumán, que viajaron a Buenos Aires con una generosa vianda, compuesta de sándwiches, saladitos y dulces, incluidas varias tortas. Como la jura se demoró, el lunch se convirtió en un almuerzo al paso. Por suerte, el catering llegó intacto, a pesar de la cantidad de invitados de otros senadores electos. La comida ya había sido retribuida con un estruendoso recibimiento al sindicalista en el hemiciclo.
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• Los seguidores de Oscar Castillo, que viajaron en micros charter desde Catamarca, no sólo colmaron un sector de las galerías y pasillos anexos al recinto. También montaron una guardia en la puerta del Senado, sobre la calle Hipólito Yrigoyen, para homenajearlo con un bandera del Frente Cívico con la foto del gobernador saliente. Algunos de ellos, por si hiciera falta reconocerlos, portaron remeras con la inscripción «Oscar Castillo senador», rezagos de la campaña electoral.
• El intendente electo de Córdoba capital, Luis Juez; el gobernador entrante de Chubut, Mario Das Neves, y el diputado y frustrado aspirante a la gobernación de Mendoza, Guillermo Amstutz, sobresalieron entre los invitados VIP que accedieron al hemiciclo senatorial. Das Neves mantuvo una animada charla con Marcelo Guinle, reelecto representante por el PJ chubutense y próximo presidente provisional del Senado.
• El salón de lectura -publicitado últimamente por las audiencias de la Comisión de Asuntos Constitucionales-se convirtió en un reservado, al cual sólo accedían íntimos de los legisladores que juraron (personal de ceremonial se ocupaba de bloquear el ingreso de extraños). Allí se pudo ver a Luis Saadi, ex diputado nacional y hermano de Ramón Saadi; Miguel Jobbe, hombre de Luis Patti en la Cámara baja hasta el 10 de diciembre y amigo de Ricardo Bussi, y el ministro de La Pampa Néstor Alcala, íntimo de Rubén Marín. Todos siguieron las alternativas de la ceremonia gracias a una pantalla gigante.
• Marín, Castillo y Miranda encabezaron la lista de los más aplaudidos, con vivas y bravos incorporados. El recibimiento más contundente, aunque sobrio, fue el que saludó a Carlos Reutemann.
• Tal cual sucedió el miércoles con la peronista porteña María Laura Leguizamón -que fue recibida con efusividad hasta por sus detractores; por caso, la frentista Vilma Ibarra-, ayer también quedaron de lado las querellas provinciales. La justicialista Malvina Seguí, hoy enrolada en el kirchnerismo, fue especialmente a felicitar a su congénere bussista Delia Pinchetti de Sierra Morales.
• José Luis Gioja no pudo ocultar su emoción. En la víspera, izó la Bandera -desprovisto, como es habitual, de corbata-y reconoció a varios colegas (entre ellos, los provinciales Ricardo Gómez Diez y Pedro Salvatori): «Ya empiezo a sentir nostalgia». Aun cuando queda un par de sesiones por delante, el sanjuanino --to-davía presidente provisional-dejará la banca para asumir la gobernación de su provincia.
• Entre los suplentes, cuyos pliegos se aprobaron antes de la jura, figuró un par de nombres conocidos. Por un lado, el actual gobernador tucumano, José Alperovich -segundo en el banco de sustitutos de Miranda, detrás de la kirchnerista Stella Maris Córdoba-, y la senadora mandato cumplido Beatriz Raijer, alineada con el mediterráneo Juez y ex socia de José Manuel de la Sota.
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