Vergonzosa resultó ayer a la madrugada la forma en que varios senadores cambiaron su voto sobre el nuevo juez de la Corte, Eugenio Zaffaroni. Vía presiones oficiales, los bonaerenses Mabel Müller y Antonio Cafiero, que venían haciendo campaña en contra del polémico penalista, terminaron apoyándolo. Sin ruborizarse, el veterano Cafiero pronunció un discurso en el recinto: «No estamos votando un inocente», dijo. Casi gracioso resultó que justificara su aval en que «no sé si el país se banca que votemos en contra del gobierno». Ni los defensores ya conocidos de Zaffaroni se esmeraron. Cristina de Kirchner pareció decir que ésta es una nación de segunda y que, por eso, nos merecemos un juez como Zaffaroni. Penoso.
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