Hugo Moyano
y Carlos
Kunkel,
«protegidos»
por una
imagen de
José Ignacio
Rucci, compartieron
un
encuentro
para recordar
a los «mártires
» gremiales
de los 70. El
kirchnerismo
como síntesis.
«El peronismo no puede volver a cometer aquellos errores». Hugo Moyano selló, ceremonial, la charla. A su lado, aplaudía Carlos Kunkel. Tardío y casi secreto, dos referentes del kirchnerismo, de pasado encontrado en los 70, firmaron una minúscula tregua histórica.
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Fue durante un acto para recordar a «los mártires» del gremialismo: los muertos y desaparecidos del sindicalismo durante la dictadura militar, ceremonia en la CGT que reunió a un puñado de caciques, Kunkel y al nieto recuperado, Juan Cabandié (hoy legislador porteño, puesto por Alberto Fernández por su solo mérito).
En un gesto que sorprendió a los invitados, Moyano pidió revisar los «errores» cometidos por el PJ en los años 70 en referencia al enfrentamiento entre las dos alas peronistas: la ortodoxa, de base sindical, y la de izquierda, acendrada en la juventud.
Antes, en el acto por los 30 años de la CGT, había hecho un planteo similar. Pero ahora tomó otro impulso: no sólo por la presencia de Kunkel y Cabandié, sino también porque se mueve en línea con lo que Cristina de Kirchner dijo en el festejo gremial del camionero.
Aprendizaje
Tres semanas atrás, la Presidente habló de aprender de los 70 y pidió hacerlo a pesar de que, en su momento, «hayamos estado en lugares diferentes». Un mensaje claro: por entonces, los Kirchner coqueteaban con grupos orbitales a Montoneros de la tendencia peronista de izquierda; Moyano militaba en la juventud sindical de derecha cadenera.
A pesar de que no avanzó sobre ese capítulo, Moyano es crítico de la postura militarista de la izquierda peronista y defiende a la ortodoxia sindical porque evitó, con modos más que brutales, la expansión de Montoneros y su modelo foquista.
En ese tono de sutura histórica, el jefe de la CGT hizo una concesión: evitó mencionar como «mártir» a José Ignacio Rucci, ex líder sindical que fue asesinado de treinta tres disparos por un comando guerrillero, teóricamente vinculado a Montoneros.
De todos modos, el lugar hablaba por sí solo: el acto fue en el salón que lleva el nombre del ex jefe cegetista que, desde la pared del fondo, presiden tres imágenes: una de Juan Perón a la derecha, una de Eva a la izquierda, y en el medio una foto de Rucci. Fue emocionante cuando Moyano comenzó a acariciar las manos del joven Cabandié. Se le sumó José Luis Lingieri quien comenzó a acariciarle la nuca, casi un ritual de iniciación lleno de códigos y de misterios. Un ejemplo del cariño de los hombres fuertes.
Se zambulló en el discurso el líder camionero en un asunto áspero: él relató tiempo atrás, ante amigos, que estuvo dos veces detenidos «por unos pocos días» a fines de los 70 y que ahí se terminó su militancia setentista, encorsetada al plano sindical, como un militante de base.
Pero hay otra versión: en la Justicia avanza una causa que vincula al líder camionero con la Juventud Sindical Peronista y a través de ésta con la CNU y la Triple A. Lo menciona como promotor de campañas de propaganda para «identificar y capturar Montoneros».
Ajeno a esa embestida -que tuvo en Hebe de Bonafini a una de sus promotoras-, Moyano invitó a hablar a dirigentes sindicales que estuvieron detenidos, algunos bajo el PEN, como Julio Piumato, otros detenidos desaparecidos, como Jorge Mariani, de Camioneros, que estuvo «seis meses chupado».
Un dirigente del gremio de Peones de Taxis, Carlos Vivanco, también relató su odisea. La presencia de Cabandié, hoy diputado porteño por el FpV, tenía una lógica puntual: es hijo de un ex dirigente del gremio de los judiciales.
El encuentro fue organizado por Piumato, a cargo de la secretaría de Derechos Humanos, gestor del acercamiento entre Moyano y Kunkel.
En la mesa también estuvieron José Luis Lingieri, a quien todos prefirieron no radiografiar sobre su actividad en los 70, y Juan Carlos Schmitd, moyanista de Dragado y Balizamiento, que militaba en Rosario y «zafó» de una emboscada militar por unos minutos.
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