El gobierno sigue impulsando medidas, preocupado porque sigue sin reaccionar el crédito a público y empresas. Ayer, el Central flexibilizó más sus normas y facilita a que las empresas en mora -y hasta las que tengan patrimonio neto negativo-puedan recibir dinero de bancos. Sin dudas algo riesgoso, con bancos a su vez que ya tienen patrimonio neto en rojo. Paralelamente, debutó la venta de cheques de pago diferido en la Bolsa. Fueron pocas operaciones las que se hicieron con una tasa de descuento de 5%. La realidad es que el gobierno no acierta en el diagnóstico: lo que sucede es que por la incertidumbre existente, son las empresas y el público los que no acuden a los bancos a pedir préstamos. Es un problema de demanda y no de oferta. Aún no hay ambiente de negocios en la Argentina y por ende, la inversión privada es escasa.
Además de facilitar el ingreso de nuevos accionistas al sistema financiero,
En este caso, se está apuntando a empresas que soportaron una fuerte caída de ventas tras la convertibilidad, pero que ahora se están recuperando por la mayor ventaja exportadora y la mejora del mercado interno.
En esta línea, se eliminaron además restricciones para las refinanciaciones de deudas bancarias.
Dejá tu comentario