Barrionuevo suma PJ a la marcha de productores
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Hugo Biolcatti, Mario Llambías y Luis Barrionuevo compartieron,
ayer, un acto en la sede temporal de la CGT disidente.
Los gremios que la componen irán a la marcha
del campo.
Además, Llambías confirmó que la decisión de las entidades, en caso de que se apruebe el proyecto en el Senado mañana, será la de recurrir a la Corte Suprema.
A su turno, Biolcatti alertó sobre la paralización de la economía: «En el interior no se venden ni cochecitos para los chicos». A la misma hora, en la CGT oficial, algunos sindicalistas trazaban un panorama similar.
Barrionuevo, a su vez, repitió su rechazo a las retenciones -que consideró confiscatorias en «los valores actuales»-, tal como votó en Diputados, y confirmó que el barrionuevismo se molivizará hoy desde el hipódromo hacia el Monumento de los Españoles.
Dijo, incluso, que aportará 20 mil personas para protestar porque durante el conflicto rural su gremio perdió «1.000 millones de pesos». Citó, para exponer esas cifras, un informe de la Federación de Empresarios Gastronómicos sobre los últimos 120 días. Barrionuevo tuvo, para los ruralistas, un elogio curioso: los felicitó por « mantenerse unidos», algo que no pudo ocurrir, la semana pasada con los sindicalistas que se fragmentaron en dos centrales. En gran medida, esa ruptura fue producida por el gastronómico.
Además de recibir a los ruralistas y anunciar que su CGT se movilizará junto al campo en la tarde de hoy, Barrionuevo ratificó una serie de reclamos que por la tarde, una comitiva de la Azul y Blanca, llevó a Casa Rosada y al Ministerio de Trabajo.
Carlos Acuña (estaciones de servicio), Horacio Valdez (Vidrio), Sergio Romero (UD) y Carlos Campos (Carga y Descarga), todos integrantes de la CGT disidentes, dejaron en mesa de entrada de presidencia una nota con una serie de planteos dirigidos a Cristina de Kirchner.
Al igual que la CGT oficial de Moyano, le reclamaron la urgente convocatoria al Consejo del Salario para discutir una suba del mínimo. Pero, a diferencia del camionero, los disidentes pidieron en concreto elevar ese sueldo a 1.500 pesos desde los 980 actuales. En la misma línea, solicitaron que se disponga una suba de 30% en las jubilaciones y pensiones, que se defina un incremento similar en las asignaciones familiares que reciben los trabajadores y que se eleve de inmediato 50% el seguro de desempleo.
En el rosario de reclamos, incluyó también los planes sociales que reciben los desocupados: hoy es de 250 pesos y Barrionuevo quiere que se lleve a 500 pesos mensuales.




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