4 de junio 2003 - 00:00

Bendición para Bordón y Lohlé

José Octavio Bordón y Juan Pablo Lohlé recibieron ayer la previsible bendición de la Comisión de Acuerdos del Senado para asumir en las embajadas de Estados Unidos y Brasil, respectivamente. Aunque no figura en el temario, y según el reglamento, los pliegos de ambos deberían esperar una semana para ser convalidados en el recinto de la Cámara Alta, podrían ser tratados hoy sobre tablas en el plenario.

Bordón
y Lohlé asistieron anoche a la dependencia que preside el peronista de Entre Ríos, Jorge Busti, y escucharon las sugerencias de los legisladores presentes. Después de los saludos de rigor, Eduardo Menem se permitió una reivindicación de sí mismo.

«Se acuerdan que yo decía que no era serio nombrar a Eduardo Amadeo
(por el delegado argentino saliente de Washington) cuando faltaban pocos meses para las elecciones», señaló el riojano en referencia al reemplazo de Diego Guelar por Amadeo dispuesto por Eduardo Duhalde. «Ahora, el nuevo gobierno designó al licenciado Bordón», insistió Menem, uno de los principales críticos de la promoción de Amadeo desde la vocería presidencial duhaldista a EE.UU. En aquel momento, el hermano de Carlos Menem imaginaba que volvería a ser oficialista y rechazaba cualquier nombramiento en plena retirada de Duhalde.

Bordón
conformó a la platea con generalidades del estilo «soy consciente de la necesidad de establecer una relación bilateral madura». El renovador salteño Ricardo Gómez Diez se permitió plantear algo concreto, por caso, «mejorar el acceso de productos argentinos en los Estados Unidos».

Quien se llevó una valija llena de sugerencias del Senado fue Lohlé. Tanto Menem como Gómez Diez subrayaron que «la Argentina debe buscar una relación de pares con el Brasil y no reconocer hegemonías». Con diplomacia, deslizaron cierto malestar por declaraciones de funcionarios de la Cancillería que habían mencionado que «había hegemonías que no eran opresivas», en alusión a Brasil.

•Asimetría

Lo que resultó fundamental fue que los senadores le apuntaran al futuro embajador en Brasilia que existe una asimetría jurídica entre ambas naciones, porque la Argentina le otorga a los tratados internacionales un rango supra-legal, mientras el Brasil, no. «Habría que alentar correcciones en ese sentido», le recomendaron a Lohlé, quien coincidió en líneas generales.

Se entusiasmó cuando Gómez Diez acercó otra idea. «Sería muy bueno que, finalmente, pudiéramos tener en Brasilia una sede propia para la embajada». El ex vice de Ricardo López Murphy evocó que, en la actualidad, la delegación nacional funciona en un local alquilado, no obstante que hay un predio vacío en esa ciudad que es propiedad del Estado argentino.

La reunión, que se desarrolló en el salón Gris (anexo a la presidencia del Senado), obligó a que Labor Parlamentaria se desarrollara en otro lugar, ya que la cita de jefes de bloque para acordar el temario de la sesión de hoy había sido agendada en el mismo lugar y horario. Lo curioso fue que Labor se realizó en dependencias de la bancada PJ, lo cual despertó incomodidad en algunos caciques de la oposición, por caso, la frentista Vilma Ibarra y Marita Colombo (Frente Cívico de Catamarca).

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