7 de diciembre 2005 - 00:00

Bielsa salió a defenderse: "La gente no me votó a mí sino a un proyecto"

El ex canciller Rafael Bielsa afirmó que debió adoptar una de las decisiones "más difíciles" de su vida al aceptar convertirse en el nuevo embajador argentino en Francia, al tiempo que se defendió de las críticas que recibió de parte de la oposición y de sectores independientes, al afirmar que no es "una mala persona" sino "alguien que piensa en su país primero, antes que en cualquier consideración personal".

Bielsa reconoció que vivió "cuatro días de agonía" desde que el presidente Néstor Kirchner le propuso ocupar la Embajada en París y aseguró que decidió aceptar el cargo a partir de "una vocación de renunciamiento y de aporte por encima de los roles y de las jerarquías".

"Se trató de una de las decisiones más difíciles de mi vida. Ante la propuesta, la primera pregunta que surgió en mi mente fue la de cuál era mi deber. No cuál era la opción más fácil desde el punto de vista personal, sino dónde estaba el deber. Mi deber está en el proyecto del que formo parte y en la ciudadanía", afirmó Bielsa.

El designado embajador en París reconoció que tuvo "muchas cavilaciones", pero que luego de pensarlo determinó que en el cargo que aceptó "podía aportar más" a sus "conciudadanos".

En una nota publicada por un matutino porteño, Bielsa relató que tras conocerse la noticia, una mujer le dijo en la calle: "qué mala persona es usted".

"Yo no soy una mala persona. Soy alguien que piensa en su país primero, antes que en cualquier consideración personal; pierdo la presencia cotidiana de mis hijos, cuatro años de un trabajo estable, una jubilación a la que pocos acceden en este país y me expongo además a frases semejantes", señaló.

Bielsa agregó: "no quisiera que se me juzgue con atolondramiento. He actuado con responsabilidad; que se me juzgue del mismo modo".

En declaraciones periodísticas, el ex canciller aseguró que durante la última campaña electoral y hasta "hace cuatro días" pensó que "asumiría como diputado".

Incluso, señaló que ya había preparado "proyectos" legislativos y que había reunido a un grupo de colaboradores para que lo acompañaran en la Cámara baja.

Bielsa aseguró que no tomó la decisión de viajar como embajador a París en función de "lo que era más cómodo" y sostuvo que luego de haber realizado decenas de viajes por su condición de ex canciller los aviones le dan "alergia".

"Tengo que dejar a mis chicos, no es más cómodo ni más agradable" trasladarse a París, sostuvo el ex canciller.

Además, defendió su decisión de no asumir como diputado, al señalar que "la gente" no lo votó a él sino al proyecto "del presidente" Kirchner.

Remarcó también que Francia "es un país muy importante para Argentina, el segundo inversor" directo en el país y consideró que con su designación, el gobierno del presidente Kirchner da "una señal clara del interés" que tiene en su relación con la administración de Jacques Chirac.

La decisión de Bielsa motivó duras críticas de la oposición, emitidas desde el ARI, la UCR, PRO y otros sectores.

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