8 de diciembre 2005 - 00:00

Bloques resentidos por el efecto Patti

Ningún bloque salió ileso del escándalo que se vivió el martes en el recinto de Diputados durante la jura de los nuevos legisladores. La decisión de no jurar a Luis Patti y sí a Eduardo Lorenzo Borocotó y la «renuncia» de Rafael Bielsa a su banca para asumir como embajador por un día en Francia tuvieron tal impacto inmediato en la opinión pública que hasta el propio bloque kirchnerista comenzó a registrar divisiones.

Ayer, durante la presentación de una nueva línea de créditos del Banco Nación en el Salón Blanco de la Casa Rosada -con Néstor Kirchner y Felisa Miceli-, el tema fue comentario de muchos.

El gobierno encargó un sondeo de opinión rápido sobre el impacto que produjeron los hechos en el recinto de Diputados, y la respuesta fue lapidaria: 80% de los porteños rechazaba cualquiera de las tres decisiones que se habían tomado. El dato, para un gobierno que decide en muchas ocasiones mirando planillas de encuestadores, no fue menor.

Al mismo tiempo, puede convertirse en la mejor herramienta del ex comisario para defender su posición en la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamentos, cuando ésta se reúna a tratar los casos de Patti y de los asumidos Borocotó y Susana Genem, la kirchnerista mendocina impugnada por el ARI.

El caso, de todas formas, se tratará recién a partir de marzo o abril. Es que el reglamento de Diputados establece que las impugnaciones deben tratarse en sesiones especiales en el período ordinario. Eso significa que desde marzo se podrán computar tres meses para conocer una resolución.

Desde el PRO se criticó a buena parte de la Cámara de Diputados, como era obvio, especialmente al ARI por haber votado a favor de la jura de Borocotó. Pero fue cuestionada también la posición que tomó el macrismo en torno a la impugnación del pliego de Patti.

Federico Pinedo
explicó que se tomó la decisión de votar el pase a comisión del tema para un análisis profundo por conocerse del caso sólo las imputaciones que presentó Miguel Bonasso en el recinto.

Es un razonamiento similar al que explicó
Elisa Carrió, que salió visiblemente molesta del recinto por todo lo ocurrido al haberla obligado la situación a votar a favor de la impugnación de Patti y a favor de la jura de Borocotó, pero sabiendo que ese juego de vetos a legisladores puede ser muy peligroso en el futuro para los partidos chicos. Tanto Carrió como el PRO dejaron claro que, más allá de la antipatía ideológica que mantienen con Patti, votaron sólo la suspensión de la jura y no su destitución como diputado.

De hecho, ayer
Pinedo ratificaba: «Si las impugnaciones son sin fundamento, votaremos en la comisión a favor de la incorporación de Patti».

En el caso que divide a esas dos minorías, el de Borocotó, Carrió también fue terminante, como lo fue el arista Eduardo Macaluse en el recinto: «No vamos a acompañar el pedido de que no jure porque reglamentariamente no corresponde», dijo.

Para
Pinedo: «Ayer empezó a quedarse desnuda la base del sistema institucional, que es el voto popular; no importa mucho el voto de la gente, nada importa, es lo más dramático», dijo en relación con la jura de Borocotó.

Otro dato curioso, y que fue criticado ( ratifica de todas formas el perfil que
Mauricio Macri programó tener en el recinto), es que el jefe de PRO no haya participado en el debate dentro del recinto el día de la jura.

Todo el peso de la impugnación a Borocotó y el voto a favor de suspender la jura de
Patti recayó ese día sobre Pinedo. Justifica el bloque PRO que el reglamento sólo permite que hable un diputado por cada bloque y en una duración no superior a 15 minutos. Pero lo cierto es que Macri soportó en silencio todo el debate, juró luego como diputado e inmediatamente abandonó el Congreso.

Ayer, por el contrario, sí habló sobre el tema.
«Es una lástima, porque la política, que aún sigue desprestigiada, ni hablar de la Cámara de Diputados, perdió la oportunidad de elegir libremente», dijo sobre la jura de Borocotó.

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