ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

26 de marzo 2007 - 00:00

Bonasso, sin suerte entre los senadores

ver más
La Cámara de Senadores repetirá uno de los conflictos más peleados dentro del oficialismo que ya se libró en la Cámara de Diputados. Es sobre el proyecto de la ley de protección contra la tala indiscriminada de bosques nativos que Miguel Bonasso impulsó en Diputados. Le costó al primer transversal de Néstor Kirchner romper la resistencia de los gobernadores de provincias forestales para conseguir la aprobación de ese proyecto después de tres intentos fallidos.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

En esas ocasiones, el propio bloque kirchnerista no tuvo piedad con Bonasso dejándolo en el recinto sin quórum en cada ocasión que se anunciaba la votación. Finalmente, el pasado 14 de marzo, recién comenzado el período ordinario de sesiones, Bonasso creyó haber conseguido la victoria: «Trataron de boicotearla de todas las formas posibles», dijo esa noche después de conseguir la aprobación.

Parecían quedar en el camino las resistencias de los gobernadores de las provincias forestales que no quieren ceder el negocio de la madera en pos de luchas ambientales, al punto de que habían firmado un documento, a través de todos los ministros de Medio Ambiente provinciales, ordenando a sus diputados votar en contra. Pero la pelea entre Bonasso y el propio Néstor Kirchner pudo más y la Casa Rosada ordenó aprobar el proyecto. Lamentablemente para Bonasso, ésa fue sólo la primera instancia. Ahora el proyecto pasó al Senado y la oposición de los gobernadores al proyecto sigue intacta, con la diferencia de que en esa cámara no está el autor de la iniciativa para defenderla.

El fin de semana se supo que está en marcha un proceso para desguazar la ley: «No vamos a avalar un proyecto que incrementará el desempleo en las provincias con mayor cantidad de gente sin trabajo». La frase pertenece a la salteña Sonia Escudero, oficialista pero con discurso propio que no siempre sigue al gobierno.

Por ahora, el Senado giró la iniciativa a cinco comisiones: Legislación General; Presupuesto y Hacienda; Agricultura, Ganadería y Pesca; Justicia y Asuntos Penales y Medio Ambiente. Se sabe que cuando un proyecto es enviado para su estudio a demasiadas comisiones su futuro es incierto. Pero en este caso la oposición a las ideas del porteño Bonasso en cuanto al cuidado de los bosques es tal que ni siquiera se utilizaron subterfugios.

  • Consultas

    El planteo de los senadores es que, además de esa maratón de comisiones, el proyecto deba pasar por una «ronda de consultas» con todos los «senadores del NOA y el NEA», las administraciones provinciales y municipales, a los organismos técnicos, a las entidades industriales agropecuarias y a las áreas sociales de las provincias involucradas. Es decir, a todos los que se oponen a la Ley Bonasso y que según el Senado no fueron consultados a la hora de votarse en Diputados.

    Dicen que la norma sería «letal para la vida de la población»: «Ninguna ley de presupuestos mínimos puede imponer como autoridad de aplicación a la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación. Y mucho menos, para multiplicar la pobreza en el Norte», dijo Escudero.

    En realidad, los senadores quieren aplicar a la cuestión forestal los mismos requisitos que ya sancionaron en la ley de presupuestos mínimos para la evaluación de impacto ambiental en proyectos productivos, que se aprobó en el Senado la misma noche que Diputados destrababa el proyecto Bonasso.

    La diferencia es el establecimiento de cada provincia como autoridad de aplicación y no la Nación, como sucede con los bosques nativos.

    Esa noche en el Senado hubo una batalla que no pasó inadvertida para el gobierno. Mientras el proyecto de José Pampuro sobre impacto ambiental fijaba como autoridad a la Secretaría de Medio Ambiente nacional, se le daba la llave al organismo nacional de la lista de obras y actividades que debían someterse a la Evaluación de Impacto Ambiental en todo el país, Escudero pidió que se modificara estableciendo que ese tipo de decisiones las tomara el Consejo Federal de Medio Ambiente, que integran todas las provincias. La moción se aprobó inmediatamente y es una muestra del camino que le espera a la Ley Bonasso en esa cámara.
  • Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias