Rio de Janeiro (ANSA, Reuters, Bloomberg, EFE) - La inflación brasileña en mayo fue de 0,61%, la menor en once meses e inferior a 0,97% de abril, pero superior a las expectativas de los operadores del mercado financiero, que preveían una suba de 0,5%. La divulgación del índice por el oficial Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) reactivó la polémica sobre cuál será la actitud del Banco Central con respecto a las tasas de interés, pero los analistas no se pusieron de acuerdo en cuanto a las posibilidades de que se produzca una baja a corto plazo.
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En los primeros cinco meses de 2003, la inflación acumulada llegó a 6,8%, mientras que en los últimos 12 meses contados desde mayo llega a 17,24%.
El gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva acordó con el Fondo Monetario Internacional una meta de inflación de 8,5% para el año, cuyo mantenimiento es la prioridad número uno del Banco Central. El presidente del Central, Henrique Meirelles, afirmó ayer que la definición del nivel de la tasa de interés «no puede ser una decisión política, ni aquí ni en ningún lugar del mundo», en alusión a recientes críticas del vicepresidente José Alencar y otros altos funcionarios del gobierno.
• Posición
«Ningún Banco Central del mundo puede actuar de manera política. El espacio de la política se sitúa en la definición de las metas de inflación y de crecimiento de la economía. A partir de ahí, el Banco Central cumple su papel, técnicamente, sin inter-ferencias de la política», dijo.
En tanto, los especialistas se mostraron divididos en cuanto a lo que ocurrirá ahora con la Selic.
«El número de cierta forma es malo, pero, por otro lado, continúa la trayectoria de baja de la inflación. Si el Banco Central continuará con las tasas a 26,5% o si ya tiene espacio para bajarla, será una decisión bastante complicada», dijo Juan Jensen, economista de la consultora TendFencias.
«El ritmo de la baja en los precios sigue siendo muy lento y tal vez más lento de lo que cualquiera de nosotros pensábamos», dijo Alexandre Bassoli, economista jefe de HSBC Investment Bank en San Pablo.
Mientras, a pesar de la euforia del mercado financiero por la línea económica del gobierno, siguen surgiendo voces que alertan sobre una recesión en puerta.
Según el Instituto de Estudios para el Desarrollo Industrial (IEDI), Brasil se enfrenta al peligro de una recesión. «Mayo será peor que abril. Es decir, estamos en recesión», señaló el economista del IEDI Julio Gomes de Almeida, al comentar la caída de la producción industrial.
El presidente del Consejo Regional de Economía de San Pablo y de la Asociación Brasileña de Fabricantes de Juguetes, Synésio Batista da Costa, señaló por su parte: «Estamos en el inicio de una recesión en todos los sectores productivos de la economía».
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