Con demoras en el escrutinio de las elecciones de octubre en la provincia de Buenos Aires, los bonaerenses no llegan a conocer quiénes los representarán en las cámaras legislativas.
Los treinta y cinco diputados nacionales «votados» el 28 de octubre en Buenos Aires están prácticamente excluidos de la sesión de jura convocada para el 5 de diciembre porque por la demora en el escrutinio para esa fecha no se sabrá quiénes, legal y oficialmente, fueron electos.
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De ese modo, la elección de autoridades del Congreso se hará sin los delegados bonaerenses. Es probable que lo mismo ocurra con los legisladores provinciales de algunas secciones y no se descarta que un puñado de intendentes tenga que prorrogar su asunción para después del 10 de diciembre.
La razón es sencilla: si no aparecen nuevos entreveros entre apoderados de partidos rivales, el conteo de los 7,3 millones de votos emitidos en la provincia se completaría recién para fines de la semana próxima. A esta altura, no es inimaginable que el escrutinio se estire aún siete días más.
Congreso reducido
Es el peor pronóstico, pero figura entre los escenarios que proyectan en la Justicia electoral. De ser así, Cristina de Kirchner podría asumir la presidencia con un Congreso reducido: sin los 35 diputados por Buenos Aires. Lo mismo ocurriría con Daniel Scioli, que juraría con un Parlamento diezmado.
Hay antecedentes. En 1991, un conflicto en Avellaneda, sumado a cuestionamientos sobre un grupo de diputados del PJ, impidió que el escrutinio se oficializara. Tuvo que intervenir la Corte Suprema que, de oficio, agilizó el proceso. En 1999 pasó algo similar: la preparatoria se hizo sin bonaerenses.
Esta vez, hubo una complicación diferente. La fecha tardía de la votación sumada al sistema de ballottage que obligó a hacer el escrutinio presidencial durante los primeros 10 días posteriores a los comicios le quitó tiempo al resto del conteo que históricamente demandó, en promedio, 30 días.
La profusión de boletas, en parte por el recurso de las colectoras -en algunos municipios hubo hasta 40- y la táctica de algunos apoderados de pedir apertura de turnos de manera indiscriminada, complicó el recuento.
¿Soluciones para próximas votaciones? Ya se maneja una alternativa: modificar la fecha, dispuesta por un decreto presidencial, para que las presidenciales se convoquen sistemáticamente para el último domingo de octubre. Desde la Justicia y desde el Congreso habrá pedidos en esa dirección.
Hasta anoche, en el Juzgado Electoral de Manuel Humberto Blanco, se había concluido definitivamente una sola de las ocho secciones de la provincia: La Plata. Estaban, en tanto, muy avanzadas la Segunda se terminaría para este medio día y la Primera, de la que queda pendiente San Isidro, donde está en discusión un concejal.
Por delante, queda la más populosa y peleada: la Tercera. Ayer, se empezaron a abrir las urnas de Berisso. Es decir: quedan por delante los distritos con mayor volumen de votos como La Matanza, Lanús y Lomas de Zamora, donde Osvaldo Mércurique está 3.000 votos debajo de Jorge Rossi pidió « recontar» 900 urnas.
Intendencia
Lomas es uno de los tres distritos del conurbano sur donde se puja, todavía, por la alcaldía: además de Rossi y Mércuri, esperan el dato final Aníbal Regueiro y Silvina Rodríguez en Presidente Perón, y Daniel Di Sabatino y Antonio Arcuri en San Vicente. Tanto a Regueiro como a Di Sabatino se los da como ganadores.
Hay otros dos asuntos en disputa:
La rama peronista del lavagnismo, que llevó como candidato a gobernador a Jorge Sarghini, rema para lograr una banca que sería para Eduardo Camaño. «Está muy cerca», dicen en La Plata. Al kirchnerismo parece no disgustarle: si entra Camaño, pierde un diputado el ARI -noveno de la Coalición Cívica es el socialista de Avellaneda, Ricardo Cuccovillo- y queda en la puerta Juan Carlos Lorges, albertista bonaerense.
Más secretamente, se siguecon detalle el conteo de senadores provinciales de la Tercera Sección. El FpV dice que Unión-PRO no llega al piso o, al menos, no con el margen para quedarse con dos delegados en la Cámara alta bonaerense. Por ahora, aunque falta casi 70% de la sección, el machismo tendría aseguradas sus dos bancas.
Sesión especial
Ni con horas extras ni conteo los fines de semana se llegará a completar el escrutinio para el miércoles 5, cuando los diputados de todo el país recibirán su diploma. Los bonaerenses, como parias, deberán tener una sesión particular para ese fin. Se quedarán sin votar a las nuevas autoridades.
En el Parlamento provincial, en tanto, la preparatoria está programada para el viernes 7. Sólo un milagro permitiría que para ese día se llegue al recuento de todas las secciones. Por eso, es probable que la preparatoria también se haga con bancas vacías: acaso, las que corresponden a legisladores de la Sexta y la Séptima.
Lo mismo puede ocurrir con intendentes y concejales de partidos que pertenecen a esas secciones, las últimas en el conteo. En estos casos, la consecuencia puede ser más delicada: si no se termina el escrutinio para el domingo 9 de diciembre, podrían darse casos de vacancia en algunos municipios porque el mandato de los jefes comunales vigente termina el 10.
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