8 de enero 2001 - 00:00

Capital: ruckaufistas van por afuera en interna PJ

La primera tarea que tiene el PJ que preside Carlos Menem pendiente para febrero será aprobar el cronograma electoral para las internas porteñas de la Capital Federal.

Un paso importante para normalizar el partido porque será la alternativa para marchar hacia la paz o la guerra.

El ruckaufismo está decidido a ir a las elecciones generales de octubre por fuera del PJ oficial, si el interventor, el sanjuanino Jorge Escobar, dilata la convocatoria a internas. Por su parte, el oficialismo menemista, alineado junto a Escobar, trata de calmar las aguas asegurando que en la primera quincena de febrero estará lista la propuesta del cronograma electoral interno, que será puesto a consideración del Consejo Nacional del partido.

Aun cuando la intervención tiene amplios poderes para hacerlo, el Consejo del PJ envió una nota a Escobar advirtiendo que no debe avanzarse en ninguna negociación. Antes debe haber una propuesta y que ésta será estudiada en la sede de la calle Matheu.

La división entre unos y otros (los aliados a Carlos Ruckauf reclaman internas separadas; una para autoridades del PJ y otra para candidatos a bancas. Mientras que desde el menemismo piden que sean simultáneas), sigue vigente no obstante el diálogo fluido que mantienen, entre otros, Fernando Maurette, Miguel Angel Toma, Eduardo Rollano, Guillermo Oliveri, Javier Mouriño y Cristian Ritondo. Un optimismo nacido a partir de las coincidencias logradas en la redacción de la nueva carta orgánica, ya aprobada, que los hace soñar con un acuerdo final por las internas.

Desde Pinamar, Mouriño señaló ayer a este diario que «hay muy poco tiempo para que se hagan dos elecciones». Como estatutariamente deben convocarse 60/90 días antes, el menemismo estima que podrían hacerse en mayo/junio, contando con otros dos o tres meses para la campaña electoral. Salvo que antes se apruebe la reforma política que impulsa el Ministerio del Interior, con lo que quedarían reducidas a los 45 días anteriores a la fecha de la elección en octubre.

Alertas

Ritondo, desde Punta del Este, donde también se encuentra Toma, aseguró ayer que « Ruckauf está en favor de desdoblarlas». Pero están alertas a las dilaciones que puedan surgir de la intervención. Tanto que se animó a afirmar que « si Escobar o Menem desde el Consejo Nacional, dilatan la convocatoria, para ser ellos los que resuelvan cómo se integran las listas de candidatos, vamos en una alianza por fuera del partido». Este sector insiste en que hay que darles garantías a los que se fueron -caso Gustavo Béliz e Irma Roy, por ejemplo-, para que vuelvan. Y creen que los únicos que pueden hacerlo serían ellos con el partido normalizado previamente.

Fernando Maurette
, uno de los pocos que aguantan el verano en Buenos Aires, confirmó ayer la opinión de Ritondo, pero puntualizando que « más que la demora, el problema es si las internas irán juntas o separadas».

Confirmando sus aceitadas relaciones con
Ruckauf, afirmó que « hablé con Carlos y él me dijo que primero debían ir las internas para normalizar el partido y recién después la de candidatos. Si esto no se da así, podemos entrar a considerar ir por fuera del partido».

Maurette
se extendió luego al propósito de integrar a quienes como Béliz o Roy siguen sin incorporarse al PJ. «Nosotros creemos que debemos integrar a esos grupos dispersos o por lo menos dar señales claras para que sepan que vamos a estar juntos». La desconfianza que exhibe la diáspora peronista porteña podría comenzar a desvanecerse -y así lo cree el grupo ruckaufista-, apenas comiencen a hacerse públicos los acercamientos entre Menem y Ruckauf. « El gobernador sabe que si quiere ser el candidato presidencial del peronismo en el año 2003 tiene que arreglar los tantos con el 'Turco'», sentenció ayer la fuente bonaerense consultada.

Para
Daniel Scioli, en cambio, uno de los más duros del menemismo, las internas deben definirse en febrero y confirmó que el Consejo de Garantías que encabeza Diego Guelar « aún no se formalizó». Sin embargo estimó que ese ente aún nonato « no debe autoexcluirse» porque el peronismo porteño «necesita un shock de prestigio».

Aludió así a la decisión de ese Consejo de que quienes lo integran no serán candidatos a nada, ni a cargos partidarios ni a electivos, para no ser sospechados de tener intereses personales. En ese sentido dijo que no había que descartar nombres como el de
Horacio Rodríguez Larreta (h), para integrar la lista de candidatos a diputados nacionales.

Fue también
Scioli quien se animó a dar el nombre de una mujer para acompañar a quien resulte ser el candidato a senador por la Capital Federal. «El peronismo tiene muchas figuras prestigiosas, pero una de ellas, la embajadora Alicia Martínez Ríos, creo que debería ser candidata», y se apuró a agregar el de Raquel Kismer de Olmos como una de las damas que debe ir a la Cámara de Diputados, aprovechando la vigencia de la ley de cupo femenino.

Junta electoral

Mouriño -amigo de Scioli y también enrolado en el menemismo-coincidió en el rol que debe jugar el Consejo de Garantías, aunque derivándolo para jugar el rol de Junta Electoral, «para que efectivamente garantice la transparencia de las internas», sostuvo.

Tienen claro que otro escándalo como el de la última interna que ganó
Carlos Corach pulverizaría al PJ porteño, que en el '99 terminó haciendo una elección lamentable, donde no alcanzó a 2 por ciento de los votos.

Sobre 60 bancas en disputa de la Legislatura porteña, sólo entró
Mario «Pacho» O'Donnell.

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