9 de diciembre 2004 - 00:00

Capital: voto electrónico "a prueba" el año que viene

Aníbal Ibarra
Aníbal Ibarra
Aníbal Ibarra está decidido a ensayar el voto electrónico durante las elecciones del año próximo en la Capital Federal. El Gobierno porteño tiene previsto hacer esa prueba, no obligatoria para los votantes, en algunas escuelas para experimentar con cuatro sistemas diferentes e instalar definitivamente el mecanismo en las elecciones de 2007.

La confianza que tiene el jefe de Gobierno hacia el nuevo sistema se entiende en un dirigente sin partido. El voto electrónico es una forma de quebrar los aparatos partidarios tradicionales. Sin embargo, como lo demuestra hasta Estados Unidos, no es un freno a otro mal: el fraude electoral.

Además hoy, la Legislatura porteña tiene en el orden del día la sanción de un Código Electoral que la Capital no tiene y permitiría administrar sus propios comicios independientemente de la Justicia nacional, es decir, de la jueza María Servini de Cubría, e imponer también el voto electrónico.

Así la norma también crea una Justicia electoral propia para la Capital Federal y un Instituto Electoral de la ciudad que es el que se ocupará de toda la materia referente a los comicios. La norma no se refiere al «sistema» político electoral, por lo que se seguiría, hasta que se modifique, con las listas sábana.

El proyecto de Código Electoral tiene una observación del legislador Fernando Melillo (ARI), quien sostuvo que esos institutos los debe crear el Ejecutivo. Para saldar dudas, hoy mismo el Gobierno porteño enviará a la Legislatura un proyecto de creación del Instituto Electoral, que se elaboró en la dirección del área a cargo de Marcelo Escolar. Así se habilitará la sanción de la norma, que requiere dos tercios de los votos, cuarenta, y que ya fue acordada entre oficialistas y opositores.

La Dirección General Electoral de la Capital Federal viene desde hace más de dos años desarrollando diversas posibilidades para transformar las tradicionales urnas en computadoras.
Hasta el momento cerró cuatro prototipos de software que son los que probará en 2005, solventados por un crédito del BID que ha calificado en primer lugar el proyecto porteño por su calidad, según aseguran los funcionarios.

• Funciones

El despacho de mayoría de las comisiones de Justicia y de Asuntos Constitucionales, que se tratará hoy en el recinto legislativo, parte de un proyecto de Helio Rebot (macrismo), quien tomó la propuesta de Juan Carlos Lynch (macrista), entre otros borradores como el de Silvia La Ruffa (kirchnerista) y es compartido por el Gobierno porteño.

El nuevo organismo por crearse, el Instituto Electoral, será el encargado de poner en marcha los mecanismos electrónicos para el voto, ya que la norma no los define. En principio, el proyectode
Lynch -sólo referido a la mecánica de la elección con computadoras-coincide con el que presentó en el Congreso Nacional el macrista Cristian Ritondo, quien también deja abierta la posibilidad de distintas maneras de implementarlo.

Una de esas ideas es la del voto electrónico en sí mismo, que consiste en que el elector elija a sus candidatos en una pantalla, como la de los cajeros automáticos, de acuerdo con el número de lista de su preferencia o bien la foto del primer candidato de la boleta. Luego, la máquina emite un ticket que queda como comprobante, al estilo brasileño, pero no podría ese sistema insertarse todavía en la legislación criolla por el tipo de documento de identidad que se utiliza. De esa manera, el final del procedimiento, la constancia del voto, se haría como ahora, con la firma del DNI por parte de las autoridades de mesa. Otra manera es la urna electrónica, que lee un código de barras en las boletas tradicionales, y así la máquina ya hace el conteo de los votos.
Cualquier sistema que se planifique, aseguran que ahorrará -además de tiempo en el conteo- cantidad de personas tanto para fiscalizar las mesas, como autoridades de comicios.

La ley, además del Instituto, crea
«un Tribunal Electoral a cargo de las funciones judiciales, con la atribución de realizar un control judicial suficiente sobre todo el procedimiento electoral» y la figura del «fiscal electoral para velar por el cumplimiento de las leyes electorales y por el de la ley orgánica de los partidos políticos».

A partir de la sanción de esta norma, la Ciudad podría realizar los comicios locales (si los hiciera en fecha independiente al de las elecciones nacionales) sin requerir de la Justicia nacional electoral, que es la que actualmente manda en los comicios porteños, al no tener el distrito ley que le de autonomía en ese sentido.

El Instituto Electoral estará conformado por un consejo directivo de cinco vocales que deben participar de un concurso de antecedentes y oposición. Los integrantes de ese consejo permanecerán seis años en el cargo y no pueden tener uno nuevo.

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