Carrió repartió delegados "de paz" en todo el país

Política

Carrió llamó ayer a un «día de oración» para contrarrestar, el miércoles, la manifestación que organiza el oficialismo en apoyo a Cristina de Kirchner y contra el campo.

«El gobierno ha declarado una guerra y lo dice a través de D'Elía ocupando las plazas y entonces somos millones de argentinos a los que nos toca la responsabilidad de garantizar la paz sin los recursos que tiene el Estado», expuso Carrió anoche ante las cámaras de TV.

Dijo además que el gobierno sólo quiere «la rendición total como dice D'Elía» y consideró que la próxima «puesta de Néstor Kirchner va a ser mucho más violenta» y consideró que «tal vez sea el potencial destructivo de algunas personalidades» y aludió al ex presidente. Acusó además al gobierno de no querer acordar con el sector agropecuario.

«Que no nos gane la violencia», pidió la ex candidata y recordó a Gandhi para pedir que el miércoles sea un día «de oración por la paz interior».

«Hay que calmar, hay que calmar», repitió Elisa Carrió y envió a su tropa, como quien distribuye a misioneros, a involucrarse en los cacerolazos del sábado y estar alerta ante más protestas que pudieran surgir, en la Capital Federal y en el interior del país, en relación con el conflicto que mantiene el gobierno con el campo. Les dio la consiga de « llevar calma».

Carrió hizo que se desparramaran legisladores y concejales de la Colación Cívica por distintos puntos del país, como en Junín, Rosario o Saladillo, para estar atentos tanto a piquetes de ruralistas como a otro tipo de protestas, y amplió esa consigna con más indicaciones: «Hay que proteger a la gente de la agresión del gobierno, que esquiven la agresión del gobierno», los aleccionó. Es decir, si el oficialismo se concentra en la Plaza de Mayo, que los manifestantes antigobierno no vayan a ese punto, sino a otros. «Llevar calma, esquivar agresiones, calmar al pueblo que se ha rebelado con justicia», repitió la ex candidata. La jefa del ARI se mueve como quien gobierna. Cuando se lo señalan, responde que ella está ya a cargo del gobierno « moral» de la Argentina.

  • Chateo

    Los integrantes de la Coalición Cívica se mantienen «en red» permanente. Chateaban comunicando novedades en un día que les resultó «tranquilo» o bien recurrían en mayor medida a los mensajes de texto en los celulares, monitoreando cada parada.

    Así incursionó, por ejemplo, un Enrique Olivera entre los grupos que protestaron contra el gobierno, después que el legislador y su esposa almorzaran en un restorán de Recoleta junto a Carrió, el sábado pasado. Allí, al mediodía, los sorprendió la detención de Alfredo de Angelis en Gualeguaychú en la TV del local y los llamados incesantes de la tropa pidiendo instrucciones.

    La diputada Patricia Bullrich, quien se encargaba anoche de hacer un control de todo lo que la Coalición Cívica estaba desplegando y, especialmente, de cualquier marcha o cacerola que pudiera surgir en la Capital Federal, prestó su local partidario de Unión por Todos en la porteña avenida de Mayo, para que Carrió brindarauna conferencia de prensa.

    Desde ese escenario, la ex candidata pidió a Cristina de Kirchner que diera marcha atrás con la resolución que aumentó las retenciones al agro y disparó el conflicto.

    La visión de esa crisis, se conoce, es para Carrió dramática, pero la chaqueña no quiere pasar por mal agüero y en cambio está decidida a seguir recorriendo el interior del país, llevando su prédica de « contrato moral», la única salida, que dice «es posible».

    La animan sus acólitos de la Coalición Cívica cuando le hacen comparar las presencias en actos de los últimos días con los que tuvo en la campaña presidencial del año pasado. Por caso, el jueves y viernes compartió con Bullrich una suerte de gira en las localidades de Los Toldos y Junín, donde al parecer durante el proselitismo de 2007 no llegó a convocar a 100 personas, y en cambio en ocasión de hablar del campo reunió más de mil.

    «Es una locura lo de esta gente», comenzó Carrió a explicar a los suyos acerca de los movimientos del gobierno en torno al conflicto con el sector rural. «Hay que tomar conciencia -instruyó a la tropa- del estado de movilización cívica, que se va a profundizar, y que es por la dignidad y cada vez que el gobierno sale, se profundiza ese sentimiento».
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