Alfredo de Angeli fue recibido por Julio Cobos en el Senado. El vicepresidente le pidió a Cristina de Kirchner que busque consensos en vez de votos. Hoy lo criticará el gabinete.
Más que preocuparle, parece disfrutarlo. El radical Julio Cobos sumó nuevos enemigos de la Casa Rosada a su lista de invitados al Senado y recibió al combativo Alfredo de Angeli; al jefe de Confederaciones Rurales, Mario Llambías; y hasta al peronista semidíscolo Felipe Solá.
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La ronda de reuniones del vicepresidente se produjo luego de pedirle al gobierno de Cristina de Kirchner que en vez preocuparse por conseguir votos en el Congreso se dedique a buscar consensos.
El martes próximo, el vicepresidente recibirá al jefe del Episcopado, Jorge Bergoglio, un personaje que mortifica al matrimonio presidencial y produce en los kirchneristas casi tanta ira como los titulares de las entidades rurales. No consta el enojo presidencial, lo cual despierta sospechas de que puede tener un juego oculto. Cobos culminará así una semana en la que despertó críticas de todo el gabinete nacional, desde Alberto Fernández hasta Florencio Randazzo, tras haber recibido el lunes en su despacho a tres gobernadores antikirchneristas como los peronistas Juan Schiaretti (Córdoba), Alberto Rodríguez Saá (San Luis) y el socialista Hermes Binner (Santa Fe).
Ayer, con el argumento de contribuir a una solución al conflicto con el campo, que ya fue desautorizada por la Casa Rosada, Cobos recibió a De Angeli y a Llambías. Y para redondear un día de nervios en el Ejecutivo, cerró la jornada con Felipe Solá.
Cobos escuchó los reclamos de los productores rurales, y a su vez les pidió «que bajen los decibeles», y que «se organicen con los diputados», en las discusiones que se están desarrollando en las comisiones de la Cámara baja.
«Sean prudentes», fue la esencia del mensaje de Cobos, indicaron los voceros cobistas. Por la tarde, Cobos se reunió con Solá, que es uno de los legisladores oficialistas que están tratando de introducir algunos cambios al proyecto oficial.
En el encuentro también estuvo la diputada de la Concertación Plural, Laura Montero, quien fue ministra de Economía durante la gestión de Cobos como gobernador de Mendoza.
Cobos venía de pedirles a los legisladores oficialistas que trabajen para buscar « consensos en lugar de votos» y reclamó que se abra el debate sobre las retenciones en el Congreso con un estudio de costos de los procesos productivos en el agro.
El líder de los radicales K dio por «superado» su cortocircuito con la Casa Rosada a raíz de su convocatoria a gobernadores, dijo que no se siente «maltratado» por el kirchnerismo y señaló que asume con «responsabilidad» las críticas lanzadas en su contra por mandatarios oficialistas e integrantes del Gabinete nacional.
«De ninguna manera me siento maltratado. Tengo una visión y sigo adelante pensando de esa manera. Respetandolos tiempos del Congreso, el tema puede ser tratado casi en paralelo. Así como han venido a hablar desde varios sectores, es importante contar con la opinión de los intendentes y de los gobernadores. Son los que administran sus provincias. Si yo fuera gobernador, no esperaría que me llamen. Estaría acá manifestando mis inquietudes», sostuvo.
Tras participar de la apertura del Foro de Educación Superior, el vicepresidente sostuvo ante la prensa que es « fundamental» establecer una metodología de trabajo para evaluar el proyecto de ley girado por el Ejecutivo nacional y «habida cuenta de que hay una predisposición de abrir la discusión, encauzar el tema», apuntó.
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