Su situación es de especial interés para los investigadores porque la fiscalía lo ubica en un lugar central dentro de la estructura empresarial que habría operado en coordinación con funcionarios de ANDIS para quedarse con una porción sustancial de las compras de medicamentos de alto costo y baja incidencia (PACBI). El directivo se desempeñaba como director de Asuntos Corporativos de Suizo Argentina y, de acuerdo con la imputación de los fiscales Franco Picardi y Sergio Rodríguez, era el número dos de Jonathan Kovalivker, presidente de la droguería.
Pedido de nulidad de las pruebas
Según fuentes de la investigación, Nuner Uner solicitó la nulidad de las medidas y pruebas que lo involucran, “derivadas de audios de origen dudoso, aún en peritaje”. Además, pidió que se deje sin efecto la inhibición general de bienes y que se dicte su sobreseimiento.
Inexistencia de vínculo con la operatoria y la ANDIS
En su descargo, aseguró que no participó en la carga o decisión de precios en el sistema SIIPFIS ni en la gestión de ventas a la ANDIS. También sostuvo que en los teléfonos de los principales implicados no existen comunicaciones, mensajes, chats ni registros que lo vinculen con maniobras ilícitas durante el período investigado.
“Toda la acusación descansa en un apodo de uso común ("Seba") en conversaciones entre terceros, el cual el fiscal le atribuye de forma prejuiciosa sin aportar elementos objetivos ni verificar si correspondía a otra persona”, sostuvo. Asimismo, aclaró episodios específicos citados en el dictamen y afirmó que la prueba documental los desmiente o no lo involucra.
Solicitud sobre la inhibición general de bienes
En relación con la medida cautelar, solicitó que se deje sin efecto por haberse dictado de forma general para 36 personas, sin motivación particularizada sobre su persona, sin peligro en la demora y conculcando el carácter excepcional y subsidiario de este tipo de medidas cautelares previas al procesamiento. Subsidiariamente, pidió su sustitución por un embargo de monto razonable.
La acusación
Para la acusación, no se trataba de un ejecutivo ajeno a las decisiones comerciales, sino de uno de los responsables de la conducción que intervenía en las definiciones estratégicas de la compañía. El dictamen fiscal, presentado el 16 de octubre pasado, pidió que fuera convocado a indagatoria por considerar que integró, al menos entre mayo de 2024 y agosto de 2025, una asociación ilícita que habría desplegado sus actividades en ANDIS.
En concreto, le atribuyeron haber ejecutado, desde su cargo en Suizo Argentina y en coordinación con funcionarios del organismo y directivos de otras droguerías, maniobras defraudatorias contra el Estado y negociaciones incompatibles con la función pública.
El número dos al que consultaban para tomar decisiones
Uno de los elementos que destacan los fiscales es la relación directa que mantenía con Pablo Atchabahian, señalado como uno de los jefes de la organización y operador de Suizo Argentina dentro de ANDIS. Según la investigación, no actuaba por cuenta propia, sino que consultaba y consensuaba sus movimientos con los máximos responsables de la droguería. En particular, recurría al denominado “Helvético” —una referencia a Suizo Argentina— o a “Seba”, identificado como Sebastián Nuner Uner.
El dictamen lo describe como una “pieza clave del engranaje ilegal” y como el “número 2 de Jonathan Kovalivker”. Además, la fiscalía sostiene que tenía comunicación directa con Miguel Ángel Calvete, Daniel Garbellini y Andrés Horacio Arnaudo, vinculado a Droguería Génesis. Esos contactos, para los investigadores, muestran que su intervención excedía las cuestiones internas de la empresa y alcanzaba las relaciones con los distintos integrantes del esquema investigado.
Uno de los episodios que aparece en el expediente está relacionado con la utilización de Génesis como firma interpuesta para canalizar ventas de medicamentos a ANDIS. Los fiscales encontraron conversaciones entre Fernando Domínguez, coordinador de Tratamientos Especiales de Suizo Argentina, y Horacio Andrés Arnaudo, de Génesis, en las que se discutían cotizaciones y precios de medicamentos. En una de ellas, cuando Arnaudo consultó cómo proceder frente a una compulsa, Domínguez le sugirió que hablara con “Seba”.
La referencia fue interpretada por la fiscalía como una consulta a Nuner Uner para obtener autorización o instrucciones sobre la cotización. En ese sentido, la acusación considera que Génesis no funcionaba como un proveedor independiente, sino que era utilizada por Suizo Argentina para diversificar las ventas a ANDIS, simular competencia y canalizar medicamentos con precios más elevados.
Los números también forman parte de la imputación: entre diciembre de 2023 y agosto de 2025, Suizo Argentina le vendió medicamentos a Génesis por $15.981.962.965,84. Esas operaciones representaron más del 40% de las compras de la droguería. Para los fiscales, el volumen y la continuidad de esas operaciones no podían explicarse por decisiones aisladas de empleados, sino que requerían la intervención de los niveles superiores de conducción empresarial.
El grupo “Directorio” y las instrucciones
Otro de los elementos que comprometen al directivo es un intercambio de WhatsApp registrado el 22 de agosto de 2025, el mismo día en que se realizó un allanamiento en las oficinas de Suizo Argentina. El mensaje fue encontrado en un grupo denominado “Directorio”, integrado por los hermanos Jonathan y Emmanuel Kovalivker, los hermanos Viner, Matías Morosi y Nuner Uner, que funcionaba desde noviembre de 2021.
De acuerdo con la reconstrucción fiscal, ese día escribió a los integrantes para indicarles cómo debían proceder si eran contactados por algún medio de comunicación. También les informó que estaban “trabajando en eso”. Los investigadores interpretaron que el intercambio estaba relacionado con la investigación judicial que acababa de comenzar.
La respuesta de Diego Viner fue todavía más llamativa: primero escribió “Ya de” y luego agregó una instrucción concreta: “Llamen a MAC”. Para los fiscales, MAC era Miguel Ángel Calvete, uno de los principales operadores investigados en la causa, quien mantenía vínculos directos con los funcionarios de ANDIS.
El dictamen destaca que la indicación de Viner se produjo mientras se desarrollaba el allanamiento en las oficinas de la droguería. También señala que los mensajes del grupo estaban configurados con una función de autodestrucción. La secuencia fue considerada relevante porque, según la acusación, mostró que los principales directivos de Suizo Argentina conocían a Calvete y acudieron a él en medio de un procedimiento judicial que involucraba a la compañía.
Los vínculos con las otras droguerías y las reuniones en Nordelta
La investigación también reconstruyó las relaciones de Nuner Uner con representantes de otras empresas que habrían participado del sistema de cartelización de proveedores de ANDIS. En particular, los registros de ingresos y egresos del barrio privado Nordelta permitieron identificar que coincidió en el domicilio de Jonathan Kovalivker con Marcos Daniel Hendler, vinculado a Luley S.A., y Ramón Antonio Cereijo, relacionado con Dihemo S.A.
Ambos aparecen vinculados a empresas que, según la fiscalía, formaban parte del entramado de droguerías que acordaban sus participaciones en las compulsas de precios. El expediente también describe cómo Suizo Argentina habría asumido el control de esas licitaciones: según la hipótesis fiscal, la droguería obtenía información anticipada sobre los medicamentos que necesitaba ANDIS, coordinaba los precios con otros proveedores y establecía de antemano qué empresas debían resultar adjudicatarias.
De esa manera, lo que formalmente aparecía como una competencia entre distintas droguerías habría sido, en realidad, un sistema de ofertas previamente coordinadas. Los fiscales sostienen que Suizo Argentina llegó a mantenerse por encima del 30% de las adjudicaciones acumuladas, con períodos en los que superó el 40%.
Más de $137.000 millones en adjudicaciones
El volumen económico de las operaciones es otro de los puntos centrales del dictamen. Según los datos incorporados por la fiscalía, Suizo Argentina obtuvo adjudicaciones de ANDIS por $137.118.708.357 entre mayo de 2024 y agosto de 2025, en apenas 15 meses.
La hipótesis es que ese crecimiento estuvo relacionado con acuerdos con funcionarios del organismo, el direccionamiento de las compulsas, la fijación de precios y la distribución de negocios con otras droguerías. Los fiscales describieron a la compañía como una firma que habría conseguido una posición privilegiada dentro de ANDIS y que no solamente se beneficiaba con las compras, sino que también intervenía en decisiones sobre qué proveedores podían participar, cuánto debían cotizar y cuándo debían cobrar.
En ese esquema, la participación de Nuner Uner habría sido la de uno de los responsables empresariales que intervenían en las decisiones de conducción y mantenían contacto directo con los operadores y funcionarios involucrados. Para mañana está prevista la declaración indagatoria de los Kovalivker.