Caso Buquebus: sospechoso indagado dio positivo

Política

El joven sospechoso de portar coronavirus a bordo de una embarcación de la línea Buquebus que arribó el jueves pasado al puerto de Buenos Aires y obligó a poner en cuarentena a sus más de 400 pasajeros fue confirmado ayer con ese diagnóstico en el Instituto Malbrán al tiempo que prestó, por videoconferencia, declaración indagatoria ante el juez federal Luis Rodríguez. Luca Singerman, que ya había recibido un estudio positivo por Covid-19 de un centro médico de Uruguay, optó por presentar ante el magistrado un descargo por escrito.

Desde que se decretó la cuarentena obligatoria por la pandemia el caso de la embarcación proveniente de Colonia fue uno de los más resonantes por el volumen de involucrados. Hasta ayer permanecían sometidos a un aislamiento absoluto en hoteles medio centenar de personas entre unos 30 pasajeros y 19 tripulantes que estuvieron próximos o mantuvieron contacto con Singerman, de 21 años. Mientras que otras 370 personas fueron derivados a sus hogares para continuar por su cuenta con sus respectivas cuarentenas.

El Gobierno porteño le exigió al exrugbier un resarcimiento económico por 700 mil dólares en concepto de daños y perjuicios por el operativo que demandó el traslado masivo de los ocupantes del barco “Juan Patricio” de Buquebus, el alojamiento y los inconvenientes derivados del parate obligado de la embarcación para su desinfección. En paralelo, la causa que instruye Rodríguez investiga la presunta comisión del delito de propagación de una enfermedad peligrosa y contagiosa que prevé penas de hasta 15 años de prisión.

El magistrado, que ayer indagó por videoconferencia al imputado, intenta establecer si el joven conocía o no su condición de contagiado al momento de abordar el navío. Según el relato ante algunos medios del padre del sospechoso, Pablo Singerman, su hijo recibió el diagnóstico positivo a través de un mensaje de WhatsApp del centro médico donde se había realizado el estudio en Uruguay pocos minutos antes de arribar al Puerto de Buenos Aires.

Fernanda Hausvirth, jefa de cabina del “Juan Patricio” (autoridad de seguridad a bordo), le relató a Ámbito Financiero los detalles del viaje. Dijo que a falta de unos 20 minutos para la entrada al puerto el capitán del barco informó que una vez detenido ingresaría personal de Sanidad de Frontera para revisar a los pasajeros. Casi de inmediato se le acercó un joven para informarle que un amigo suyo contaba con un diagnóstico de coronavirus positivo. Era uno de los acompañantes de Singerman. Todos los que integraban ese grupo habían subido al navío con barbijos.

Pocos minutos después, en la zona denominada del antepuerto, el capitán recibió una llamada de las autoridades argentinas que le transmitieron un mensaje de Migraciones de Uruguay para avisar que llevaban a bordo un caso sospechoso de coronavirus. A partir de ese momento creció la tensión en el interior del barco con la presencia de Prefectura, el SAME, Sanidad de Frontera y la propia tripulación que debió poner en aislamiento a Singerman en el salón comedor y lidiar,con los más de 400 pasajeros que reclamaban salir de inmediato.

El viaje había durado cerca de una hora pero una vez en el puerto, a las 19.30, todo el proceso se extendió hasta alrededor de las 5 de la mañana. Según el protocolo del Ministerio de Salud porteño en un viaje fluvial de menos de dos horas la cuarentena total alcanza sólo a las personas que estuvieron próximas al caso sospechoso o confirmado.

Mariano Martin

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