CGT K: respalda, pero paga costo de crisis

Política

«A nosotros también nos afectó: hace unos meses trabajábamos a full; ahora nos recortan las horas extras». Sin margen, Hugo Moyano tuvo que admitir que los 120 días de conflicto rural extendieron su impacto a toda la economía, incluso su rubro: el transporte de cargas.

Ocurrió ayer, en la sede de la CGT oficial, en la primera reunión de la nueva cúpula sindical, club donde el camionero volvió a encontrarse con los «gordos». Tras escuchar comentarios sobre cómo los afecta la crisis, el camionero aportó su lamento.

El debut en la calle Azopardo mostró, además de formalidades y medias palabras, la alerta de gremialistas de sectores industriales por el perjuicio que les acarrea el interminable enfrentamiento entre el gobierno y el campo por las retenciones móviles. Fue en ese momento que Moyano reveló que también a sus afiliados los alcanzó la crisis. Nada, sin embargo, comparado con otras actividades donde hubo cesantías, reducción de jornadas, anticipo de vacaciones y, en algunos casos, no se pagó aguinaldo.

Sin embargo, más obedientes que leales, los gremios que integran la CGT oficial decidieron ayer sumarse al acto anticampo que Néstor Kirchner encabezará hoy, a media tarde, frente al Congreso. Unos pocos, entre ellos UATRE de Gerónimo Venegas, no irán.

  • Eufórico

    La euforia que luego trasmitió el judicial Julio Piumato -sus afiliados gozan de beneficios que no existen en el sector privadopor participar de la quinta marcha que organiza el gobierno y obliga a los gremios a movilizar, no se veía en otros dirigentes.

    De todos modos, adiestrados, desde el mercantil Armando Cavalieri hasta el taxista Omar Viviani, todos levantaron la mano para adherir al show oficial y, además, disponer un cese de actividades para arrimar trabajadores a la puesta en escena del Congreso.

    La compensación, tibia, fue dar curso a una nota dirigida al ministro de Trabajo, Carlos Tomada, para que convoque «a la brevedad» al Consejo del Salario para discutir una suba en el mínimo. No se habló de montos pero bosquejan un aumento de 20% para llevarlo a 1.200 pesos.

    En paralelo, se fijó la comitivaque participará de esas negociaciones. La nómina la encabeza Moyano y anota a Juan Belén (UOM), Gerardo Martínez (UOCRA), Andrés Rodríguez (UPCN), Juan José Zanola (bancarios), Oscar Lescano (Luz y Fuerza) y, entre otros, José Pedraza (ferroviarios).

    Durante casi tres horas, en la sede de Azopardo, con Moyano a la cabeza, escoltado por el metalúrgico Belén, Venegas (secretario de Interior) y Viviani (secretario gremial), la cúpula repasó además el menú de demandas que esperan respuesta del gobierno.

    Poco ruido, ningún cruce de opiniones: como si todos pensaran lo mismo.

    Este diario ya lo relató en detalle: además de una suba en la asignaciones familiares, movilidad de jubilaciones y aumento del mínimo no imponible de Ganancias, los gremios empujan con particular interés un retoque al sistema de desregulación de las obras sociales.

    Ese mapa, con la CGT en pleno, se repasó ayer y se acordó insistir con el planteo. Aunque, en paralelo, con Moyano como vicesegundo del PJ, mantener alineada a la central oficial -sobre todo luego de los movimientos de los disidentes que encabeza Luis Barrionuevo- y seguir aportando a las movilizaciones oficiales.
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