Ciudad aún no define nuevas medidas duras

Política

Para el Gobierno porteño la asistencia a los colegios no es un factor de contagios y “los protocolos funcionan”. En cambio sostienen que los casos que fuerzan el aislamiento por diez días de las burbujas escolares se dan por contacto en otros ámbitos. Hoy gremios de docentes harán un paro contra la presencialidad, pero mientras, el Gobierno porteño mira día a día la ocupación de camas de terapia intensiva además del número de contagio que ayer marcó otro récord dramático con 2.934 en el distrito.

La idea de la Ciudad es no anticiparse a tomar medidas estrictas que puedan desgastar si se mantienen largo tiempo y no ser efectivas cuando la situación sea peor.

El jefe de Gabinete del Gobierno la Ciudad de Buenos Aires, Felipe Miguel, indicó que en el distrito “se va monitoreando la situación todos los días” y que “si los indicadores más adelante concluyen que tenemos que tomar una nueva medida, la tomaremos”. Están habilitados para hacerlo, más allá de las decisiones nacionales.

“Vamos monitoreando todos los días, no sólo los contagios, sino la ocupación de camas de terapia, las camas de internación general, la ocupación en el sistema de hoteles en la Ciudad y el nivel de testeos”, indicó el funcionario de Horacio Rodríguez Larreta, ante las radios.

Dijo además que “hay un trabajo diario también con el sector privado para aumentar las camas de terapia dedicadas exclusivamente a covid” y contó que en la Ciudad “se están realizando entre 20 mil y 24 mil testeos diarios, casi la mitad de todos los testeos a nivel país” y, en ese sentido, destacó que “es razonable que se detecten más casos”.

Sobre las camas disponibles, indicó que en el caso del sector público están en “una ocupación aproximada del 50 %” al tiempo que indicó que siguen “trabajando en la liberación de camas, ya que cuando el covid había aflojado un poco se habían dedicado a cirugías que en su momento fueron postergadas”.

En el monitoreo “día a día”, hoy será clave, ya que promedia la semana y es el número donde la Ciudad fija la mirada para promediar los casos. Por ahora creen que no terminaron de impactar los contagios que se habrían producido en Semana Santa y que tampoco se reflejarían los resultados de la reducción del horario de las actividades nocturnas que rige hasta el próximo 30 de abril.

Nuevamente, como ocurrió el año pasado, la estrategia porteña no concuerda con la de provincia que busca medidas más severas para amortiguar esta etapa de la pandemia, teniendo en cuenta la proximidad de la geografía y en especial el Área Metropolitana.

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