21 de febrero 2005 - 00:00

Clientelismo en planillas de firmas para referendo

Aníbal Ibarra movilizó el fin de semana a su ejército de contratados del gobierno porteño, con la consigna que más lo obsesiona en estos días: juntar firmas para obtener la convocatoria al referendo por la revocatoria de su mandato.

Las planillas que entrega el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Ciudad de Buenos Aires fueron repartidas a los empleados para que las devuelvan completas, a razón de 20 firmas como lleva cada una. El ibarrismo ha obtenido esas planillas de un particular que las cedió y de organizaciones no gubernamentales que lo apoyan. Ayer se quejaban algunos funcionarios del gobierno porque el TSJ entrega sólo 500 planillas -es decir para 10.000 firmas de las 520 mil que se precisan para obtener la consulta popular- y vuelve a dar 250 una vez que se entrega otro tanto completo. La cantidad no le resulta suficiente al oficialismo que durante el fin de semana desplegó 100 mesas en distintos puntos de la Ciudad y terminó sin planillas suficientes.

Aunque en su entorno la mayoría de los secretarios no digiere aún la idea de la consulta popular, el jefe de Gobierno no sólo insiste en su postura sino que ha planificado un conjunto de estrategias para acelerar esa lenta recolección de rúbricas.

Hasta el fin de semana, entre oficialistas y detractores, habrían acercado cerca de 40.000 firmas, incluidas las de los representantes de las víctimas de Cromañón y de opositores como la UCeDé y Patricia Bullrich.

Sólo por su estructura, claro, el ibarrismo lleva la mayor parte de las firmas, de acuerdo con los datos del gobierno porteño que ayer aseguraba haber rondado las 30 mil adhesiones en los últimos cinco días.

«Si no juntamos las firmas, Ibarra se va.»
Algunos funcionarios se animaron a explicar de ese modo, casi trágico en la vida laboral de los contratados, cuál era la premura por la recolección, aunque nadie puede aseverar que esa sea la idea del jefe de Gobierno, aunque sí que no resistiría el fracaso si no logra su objetivo de ser convalidado (o rechazado) por el voto de los vecinos.

• Reparto

Así se repartieron en las distintas dependencias por lo menos una planilla -cada una tiene lugar para 20 firmas- por empleado para que las hagan circular entre familiares y amigos. Dentro del propio staff, sin embargo, Ibarra encuentra rechazo para ese impulso. El kirchnerismo no atiende a esa convocatoria y oficialistas de algunas áreas rechazaron la posibilidad de convocar a empleados contratadospara la tarea. El ibarrismo cree que fácilmente llegará a juntar la mitad de las firmas requeridas por la Constitución, unas 260 mil, porque experimentó el sábado en lugares de gran concurrencia, como la Costanera, y hasta se armaron colas en las mesas dispuestas para hacer firmar.

Como uno da los refuerzos ante esa predicción, un partido aliado al ibarrismo, el Partido de la Ciudad, que conduce el legislador
Jorge Giorno, prometió obtener 200.000 firmas. Para eso 20 de sus militantes se presentaron la semana pasada a solicitar la revocatoria de mandato de Ibarra ante el TSJ, que la aceptó y comenzará a entregarles planillas esta semana.

Ibarra
tiene previsto además sumar a personas del quehacer cultural para que apoyen públicamente el referendo, como también cree que podrá tender una mesa de aliados políticos en los que incluye a radicales de su gobierno, socialistas y kirchneristas.

Dejá tu comentario

Te puede interesar