Clientelismo en planillas de firmas para referendo
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«Si no juntamos las firmas, Ibarra se va.» Algunos funcionarios se animaron a explicar de ese modo, casi trágico en la vida laboral de los contratados, cuál era la premura por la recolección, aunque nadie puede aseverar que esa sea la idea del jefe de Gobierno, aunque sí que no resistiría el fracaso si no logra su objetivo de ser convalidado (o rechazado) por el voto de los vecinos.
Así se repartieron en las distintas dependencias por lo menos una planilla -cada una tiene lugar para 20 firmas- por empleado para que las hagan circular entre familiares y amigos. Dentro del propio staff, sin embargo, Ibarra encuentra rechazo para ese impulso. El kirchnerismo no atiende a esa convocatoria y oficialistas de algunas áreas rechazaron la posibilidad de convocar a empleados contratadospara la tarea. El ibarrismo cree que fácilmente llegará a juntar la mitad de las firmas requeridas por la Constitución, unas 260 mil, porque experimentó el sábado en lugares de gran concurrencia, como la Costanera, y hasta se armaron colas en las mesas dispuestas para hacer firmar.
Como uno da los refuerzos ante esa predicción, un partido aliado al ibarrismo, el Partido de la Ciudad, que conduce el legislador Jorge Giorno, prometió obtener 200.000 firmas. Para eso 20 de sus militantes se presentaron la semana pasada a solicitar la revocatoria de mandato de Ibarra ante el TSJ, que la aceptó y comenzará a entregarles planillas esta semana.
Ibarra tiene previsto además sumar a personas del quehacer cultural para que apoyen públicamente el referendo, como también cree que podrá tender una mesa de aliados políticos en los que incluye a radicales de su gobierno, socialistas y kirchneristas.




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