Ya estaba hablado desde hace al menos tres meses, pero recién en la mañana de este jueves la presidente Cristina de Kirchner le dio el ticket en mano para que el hasta hoy jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, retorne a Chaco para intentar mantener la ficha del FPV en ese territorio y que no se corran las fronteras del Teg nacional.
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Capitanich llegó a las 11.15 a Olivos y se reunió por media hora con la mandataria. Según comentaron fuentes de Gobierno a ámbito.com, la reunión fue distendida y hasta emotiva. Capitanich le agradeció la confianza, le explicó sus pasos a seguir en Chaco y le prometió "voy a luchar para que este modelo siga en Chaco". Cristina le agradeció la gestión y la fidelidad, gesto que repitió la jefa de Estado en Casa Rosada cuando saltando el protocolo se tomó unos minutos para despedirlo. Desde el núcleo más cercano a la Presidente reconocen que "Coky" fue una especie de blindaje para Cristina ante diversos embates. Con su defensa de gestión en periódicas conferencias de prensa (modalidad que instituyó) terminó recibiendo los golpes, lo que le valió mayor confianza pero dinamitó sus aspiraciones presidenciales.
Capitanich ya venía preparando su regreso desde fines de año pasado y el último mes su agenda estaba casi copada por Chaco. Tras asistir a la asunción de su reemplazante, Aníbal Fernández, viajó por la noche a su Provincia con todo el equipo que se había traído desde Resistencia para mañana mismo reasumir como gobernador en lugar del interino Juan Carlos Bacileff Ivanoff.
Su equipo ya le armó un fin de semana cargado de actividad que arrancará este viernes a las 8.30 con la entrega de vehículos para la Policía, acto donde participará la ministra de Seguridad María Cecilia Rodríguez, para terminar el domingo con la Apertura de Sesiones ordinarias.
Ya desde el lunes, además de la gestión provincial, Capitanich tendrá que ponerse la campaña al hombro. El desafío es impulsar a algún delfín para que lo suceda, ya que no puede ser reelecto, e intentar convertirse en intendente de Resistencia. Las PASO en Chaco son el 24 de mayo y las elecciones el 20 de septiembre por eso la premura de Coky para salir de la Jefatura de Gabinete.
En cuanto a la carrera por la gobernación el peronismo corre riesgo de perder ya las intenciones de voto son encabezadas por el radicalismo de la mano de la actual intendenta de la capital, Aída Ayala. Hoy por el coquismo pican en punta como posibles precandidatos su hermano Daniel Capitanich y el senador Eduardo Aguilar, pero ninguno superaría en la interna a Oscar Peppo, enfrentado con los Capitanich.
Es por eso que el plan de Coky es ponerse al hombro la campaña y presentarse como candidato a intendente de Resistencia, tarea que tampoco es sencilla. Según la consultora Poliarquía, hoy la imagen del saliente jefe de ministros de la Nación viene cayendo desde que dejó su terruño, y su principal competidor dentro del peronismo, Gustavo Martínez, actual presidente del Servicio de Agua y Mantenimiento Empresa del Estado Provincial (S.A.M.E.E.P), lo acecha a 5 puntos en los primeros sondeos.
La salida del Gabinete en excelentes términos es clave ya que marcará la gestión del fin de su mandato y sus aspiraciones de reinventarse políticamente desde la capital provincial. Si bien no lo va a reconocer (algo esencial para la lógica K para que algo finalmente suceda) algunas fichas dejará puesta en una posible elección como vice del que finalmente sea candidato del FPV a la presidencia. Su diálogo con los gobernadores, el conocimiento del Congreso y sus últimas muestras de fidelidad al ultrakirchnerismo son sus cartas.
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