9 de abril 2007 - 00:00

Como siempre, obispo ofreció ser mediador

Néstor Kirchner
Néstor Kirchner
Como en Santa Cruz, también en Neuquén ya intervienela Iglesia en el grave conflictodocente, de la mano de dos padres salesianos que no dudaron en lanzar fuertes cuestionamientos contra Néstor Kirchner y Jorge Sobisch.

En la provincia del Presidente, el obispo de Río Gallegos, Juan Carlos Romanín, encabezó semanas atrás una masiva marcha estatal contra la gestión de Carlos Sancho, en el marco de severas críticas contra Kirchner.

Ahora es el turno del obispo de Neuquén, Marcelo Melani, quien responsabilizó al gobierno provincial el pasado jueves por la muerte del docente Carlos Fuentealba a manos policiales. «Son culpables no sólo el que disparó, sino también los que dieron las órdenes; hay responsabilidad del gobierno en un hecho tan grave como éste, donde un docente perdió la vida», aseguró Melani, además de enfatizar que el violento accionar policial «es difícil que sea un error». «Más que errores, es incapacidad para sobrellevar acciones de mucha tensión», castigó.

Incluso, Melani se sumó en la noche del jueves a la masiva marcha que protagonizaron en el centro de Neuquén docentes y vecinos de la ciudad, tras conocerse el deceso de Fuentealba.

Melani -quien ocupa ese rol desde 2002 y que además fue obispo de Viedma- muestra un perfil de activa participación social. Por caso, en el marco de la Conferencia Episcopal, preside la Comisión de Pastoral Aborigen, mientras que además integra la Comisión de Pastoral Social.

Ayer, Melani recibió a los diputados provinciales Marcelo Inaudi (UCR) y Ariel Kogan (PJ) -integrantes de la Concertación K en Neuquén-, quienes le pidieron que permita que las negociaciones entre el gremio docente y el gobierno de Sobisch se realicen en la sede del Obispado. «No pedimos al obispo que sea mediador, sino que se pueda utilizar la sede del Obispado como el ámbito adecuado de tranquilidad espiritual para que las partes en conflicto puedan llegar a sentarse», dijo Inaudi.

Por su parte, Kogan mostró su «satisfacción por la predisposición de Melani para buscar un espacio de concordia y de encuentro», y agregó que se harán «los esfuerzos para que el gremio ATEN y el gobierno acepten esa posibilidad».

Sin embargo, el obispo planteó a los legisladores que tienen que «pensar la propuesta con los miembros de la Pastoral Social para dar una respuesta». «La Iglesia puede aportar antes que nada serenidad, para que de verdad no pase nada mañana (por hoy) ni en los días posteriores, y para que haya un diálogo efectivo entre el gobierno y el gremio», concluyó el religioso, quien no definió si participará hoy de la movilización provincial.

En rigor, horas antes de los incidentes que culminaron con la trágica muerte de Fuentealba, Melani había enviado sendas cartas al ministro de Empresas Públicas -a cargo de Educación-, Alfredo Esteves, y al secretario general de ATEN, Marcelo Guagliardo, donde insistió en «la necesidad de un diálogo serio, responsable, honesto y sin dobleces».

En ese marco, Melani se puso a disposición de ambas partes para contribuir a «la paz social» y para «encontrar caminos de solución a una crisis que, de profundizarse o prolongarse en el tiempo, afectará siempre más a la convivencia ciudadana».

Dejá tu comentario

Te puede interesar