16 de septiembre 2004 - 00:00

Contacto neoyorquino: De la Rúa y Kirchner se cruzan en EE.UU.

Fernando de la Rúa viaja a los Estados Unidos y coincidirá en Nueva York con el matrimonio Kirchner, que en los mismos días estará en la asamblea de la ONU y desplegará una amplia agenda en la que seguramente se cruzará con el ex presidente.
Fernando de la Rúa viaja a los Estados Unidos y coincidirá en Nueva York con el matrimonio Kirchner, que en los mismos días estará en la asamblea de la ONU y desplegará una amplia agenda en la que seguramente se cruzará con el ex presidente.
En la Cancillería lo llaman «el otro viaje». También es una travesía presidencial, aunquemenos esperada que la de Néstor Kirchner a la Asamblea General de la ONU, en Nueva York. El que viaja es Fernando de la Rúa, y como su mediato sucesor, también lo hace con su primera dama, Inés Pertiné. El destino, Washington. El motivo, la asunción de Miguel Angel Rodríguez, el ex presidente de Costa Rica, como nuevo secretario general de la OEA. Será el próximo 23, jueves que tendrá a Kirchner en Manhattan.

La participación de De la Rúa en esa reunión multitudinaria se debe a una invitación especial de Rodríguez, quien ejerció la primera magistratura de su país al mismo tiempo que el radical. Rodríguez invitó a varios de sus colegas de entonces y en el caso de De la Rúa el interés por tenerlo en su ceremonia puede deberse al recuerdo de aquella noche de agosto de 2001, en que compartieron una comida en Olivos. ¿Habrá sido inolvidable?

Lo cierto es que cuando esté en Washington el ex mandatario tendrá a mano información caliente sobre lo que sucede en Nueva York. En principio, porque la Cancillería ordenó ofrecerle un ritual presidencial y, por lo tanto, José Octavio Bordón irá a buscarlo al aeropuerto para acompañarlo hasta el centro.

Bordón habrá despotricado con la orden. Esa semana estará con el corazón en la boca, con Kirchner de visita, aunque fuera de su jurisdicción. Peor: el Presidente tendrá contacto cotidiano con Héctor Timerman, el cónsul neoyorquino y preferido de la pareja presidencial en la diplomacia (más todavía que César Mayoral, anfitrión oficial esta vez en su calidad de representante ante la ONU, que es donde estará el santacruceño).

• Velocidad malsana

Además de hablar con Bordón, De la Rúa se encontrará con Rafael Bielsa. El canciller llegará a Washington desde Nueva York el miércoles por la noche para participar de la asunción de Rodríguez (Kirchner está invitado, pero no concurrirá). El ministro tomará una velocidad mal-sana en este viaje, en el que le esperan 35 reuniones con otros tantos cancilleres. Un sinfín de temarios, idiomas y traductores, invitaciones para visitar «terra incognita» por 36 horas y la retribución correspondiente, en definitiva, un vértigo tan extenuante que Bielsa puede encontrar en la charla con De la Rúa un remanso de placer.

Aunque se rocen cuestiones enojosas, como las imputaciones a la SIDE de Fernando de Santibañes por el desembolso de fondos reservados en el Senado. No hay que olvidarlo: el ex presidente y el canciller que se cruzarán en la capital de los Estados Unidos fueron, durante el gobierno de la Alianza, jefe y subordinado. ¿O Bielsa no presidía la SIGEN, por encargo de Chacho Alvarez, en aquella prehistoria? Rodolfo Gil, el embajador ante la OEA, aplicará sus buenos oficios si los malos recuerdos llegaran a arruinar la fiesta.

Después de asistir a la asunción del costarricense Rodríguez, De la Rúa marchará hacia Nueva York. ¿Llegarán a encontrarse Cristina e Inés en alguna boutique? Las dos mueren por carteras y zapatos. Las probabilidades son más altas de lo que se podría suponer. Es que los De la Rúa serán agasajados en Manhattan por el mismo « virgilio» que acompañó a Cristina por la noche neoyorquina. Es Javier Timerman, financista y hermano del cónsul Héctor. Este Timerman conoce al matrimonio radical de los tiempos en que ocupaba Olivos. De visita en Estados Unidos, Antonio y Aíto de la Rúa tenían a este economista como un anfitrión encantador, que les descubrió -como a Cristina, casas de moda y restoranes- la fascinación de hacer picnic en el Central Park, en compañía del primo Coraje Avalos y de algún otro argentino radicado en la ciudad. Al igual que la actual primera dama, también «los chicos» se beneficiaron con los consejos financieros de este trasterrado. Dicen que no llegó, sin embargo, a manejarles dinero en ningún caso. Ecuménicos, democráticos, mientras Héctor, el diplomático, agasaje a los Kirchner, Javier, el banquero, atenderá a los De la Rúa. Será un milagro que no se crucen en alguna mesa. Después de todo, Nueva York es tan variada y cosmopolita que hasta una foto imposible en Buenos Aires, como la de «Lupo» y «Chupete», pasaría disimulada.

Dejá tu comentario

Te puede interesar