La presidente Cristina de Kirchner está convencida de que el Poder Judicial sólo busca preservar los derechos de los poderes de los más poderosos que, desde hace tiempo, buscan perjudicar a los más desprotegidos. Con este convencimiento es que redactó personalmente el paquete de iniciativas legales que buscan "Democratizar la Justicia".
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A pesar de la velocidad con la cual el Parlamento analiza su tratamiento lo que permitiría, según dicen en la Rosada, que en junio se podrá reglamentar las seis leyes, la jefa de Estado en su discurso fue nuevamente muy crítica con la Justicia.
La ocasión fue la promulgación de la ley 26.844 que establece Regímenes Especiales de Contratación de Trabajadores para el Personal de Casas Particulares, mediante el decreto 340. En ese momento, Cristina rescató que en el 2008 su gobierno envió el proyecto de ley "ya que existía una estatuto de casi seis décadas en el cual se consideraba al personal domestico totalmente diferente al resto de los trabajadores". "Estas trabajadores no eran alcanzados por los artículos 14bis, 16 y el 28 de la Constitución Nacional", se quejó.
Sin embargo, continuó diciendo que "en 60 años no hubo una sola medida cautelar, ni un solo juez que declarará inconstitucional ese decreto. Es sorprendente, con tanto camarista suelto, tanto juez titular, tanto subrogante repartiendo y revoleando medidas cautelares declaraciones de inconstitucionalidad. A ningún, a ninguna corte, a ningún juez, camarista, a nadie declarar inconstitucional este decreto -ley que condenaba a las mujeres que trabajan en las casas a no tener derechos" (que si tienen el resto de los argentinos).
Tanto fastidio contra la Justicia se podría explicar en el rumor que comenzó a circular a esa hora de que la Cámara Civil y Comercial Federal habrían ya decidido que dos artículos de la Ley de Medios son inconstitucionales favoreciendo a la demanda del Grupo Clarín. Tratando de minimizar el impacto en la Rosada contestaban que de ser cierto era "mejor así más rápidamente sube a la Corte" por la eventual apelación del Estado.
Aunque, y dado que se sabe que a los letrados no les ha caído muy bien el paquete de leyes que envió el Ejecutivo al Parlamento, en fueros judiciales, aventuran que la Corte Suprema se tomará bastante tiempo para emitir su dictamen.
Los eventuales fallos a favor de Clarín es para el kirchnerismo una muestra contundente de que el Poder Judicial está del lado de los poderosos. "Es que para los invisibles y los pobres no hay cautelares ni inconstitucionalidades, ni nada", dijo Cristina en referencia a que ningún magistrado en 60 años se le ocurrió frenar "esa injusticia". Aunque, cabe recordar que tampoco la dirigencia política intentó subsanar este problema. Hace ya 30 años que se suceden Gobiernos democráticos en los cuales durante dicho periodo también gobernó el justicialismo y este tema nunca se trató.
"Por eso es tan necesaria una reforma en la Justicia que garantice verdaderamente los derechos de todos los ciudadanos. No solamente para aquellos que tienen presión de lobby o que pueden tener la plata para contratar un buen estudio de abogados", aseveró rescatando el proyecto de leyes para modificar la Justicia.
La jefa de Estado continuó cuestionando a los fueros judiciales cuando mencionó que actualmente hay un millón de trabajadores domésticas que hasta esta nueva ley se encontraban en esa situación de indefensión "se imaginan las cautelares que se podrían haber armado", ironizó.
En otro tramo de su discurso aprovechó para criticar los partidos políticos, en particular, al peronismo aunque sin mencionarlo. Fue cuando habló de las inundaciones en la Plata y contó que en había "punteros con palos" que impidieron que grupos de Caritas repartieran ayuda.
Rescató que su gobierno lucha contra estas prácticas y menciono el pago a través del Anses de las asignaciones por hijo, entre otras iniciativas pero reconoció "que todavía subsisten bolsones en los cuales continúan estas prácticas casi del Medioevo, de la gleba".
Explicó que "son los famosos 'punteros' que quieren que a la gente le lleguen las cosas sólo de sus manos, porque así se sigue un vínculo perverso respecto de la política, que debe desaparecer: queremos terminar con todo esto", advirtió.
Para a continuación asegurar que: "Estoy comprometida firmemente, cueste lo que cueste, sea quien sea, a terminar con estas prácticas indignas para los argentinos y para el ser humano".
También en esta ocasión le pegó al Poder Judicial al mencionar que cuando se detecten ese tipo de irregularidades, la "Justicia debe poner a los violentos, a los que quieren lucrar con la miseria, y la emergencia" en "su lugar, porque para eso está, para restablecer el equilibrio cuando se pierde".
Culminó su discurso criticando indirectamente al periodismo. Pidió que difundan los derechos de las trabajadoras domésticas pero, dando por supuesto que como era una iniciativa oficial para facilitar que se publique sugirió que no se mencione que era un proyecto de su gobierno. "Digan que cayó del cielo, que fue un milagro, no digan nada del gobierno pero que se enteren de que los derechos en la Argentina son cada vez más para todos!", sugirió mirando a los a los periodistas que cubrían el acto.
Finalizado el acto recibió a Monseñor Arancedo por espacio de una hora y aprovechó para mostrarle la capilla existente en la Rosada que fue traslada de su lugar anterior al ingreso de Balcarce 50 durante las tareas de restauración.
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