Viajó ayer Cristina de Kirchner a México en, lo que se dice, un tour bien organizado. Por lo menos, en relación con otros anteriores, con baches de preparación. Visita proselitista entonces con "acento norteamericano", algo distante de otras experiencias telúricas y chavistas. Si no alcanza este periplo, hay otro más breve para el 3 de mayo con la voluntad de regresar de inmediato: será una disertación en los Estados Unidos, en el American Jewish Committee, comunidad a la que le rinde una especial dedicación. Pero, equidistante como cualquier candidato a la presidencia, compensará luego con un viaje a Siria, tierra prometida al menos para los argentinos que allí colocan la yerba mate. Buena ocasión para una fotografía con la calabaza en la mano y la hatata árabe en la cabeza.
Nuevamente, Cristina Fernández de Kirchner se convertirá esta semana en representante oficial de la Argentina, cuando firme mañana en México un acuerdo de integración estratégica entre los dos países latinoamericanos. Así, y como ocurrió en febrero pasado en París ( donde firmó la Convención sobre la Desaparición Forzada de Personas) y en marzo en Ecuador (donde rubricó un acuerdo de apertura comercial), otra vez la senadora será la persona que rubrique un tratado en nombre del Estado argentino.
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Al igual que el caso de Ecuador, se utilizará un programa preparado con bastante anterioridad para profundizar las relaciones comerciales con un país latinoamericano, ya que desde hace más de dos años, cuando la Argentina y México firmaron su tratado de libre comercio, se tenía la fecha de abril de 2007 para firmar un acuerdo de integración estratégica. Este, en teoría, debía ser rubricado en la capital azteca por los dos presidentes. Sin embargo, la Argentina envía a Cristina Fernández de Kirchner como su representante oficial. Quizá sea igualmente este viaje el que mayor y más seguro contenido político y cultural tenga para la agenda de la enviada, ya que desde la embajada argentina que dirige el riojano Jorge Yoma se logró desde hace tiempo un cronograma amplio y variado, al gusto de la senadora; algo que costó mucho en la gira parisina y que tampoco se alcanzó (por razones de peso de los países en cuestión) en el viaje a Ecuador y Venezuela de marzo. Para fiscalizar que todo esté en orden, Cristina Fernández estará acompañada por el canciller Jorge Taiana, ejerciendo el mismo rol que ya mantuvo en París.
La primera dama partió ayer al mediodía desde Buenos Aires en un vuelo de línea, y llegó por la noche a la capital Mexicana, donde estará algo más de cuatro jornadas. Mañana será recibida por el presidente de ese país, Felipe Calderón, con el que Néstor Kirchner tiene mejor relación que con su antecesor Vicente Fox. De hecho, el argentino fue uno de los primeros que reconoció la victoria de Calderón, cuando el año pasado el socialdemócrata (apoyado por el venezolano Hugo Chávez), Andrés Manuel López Obrador, discutía la legalidad de la victoria del centroderechista. El argentino recibió, junto con Cristina Fernández, a Calderón en julio del año pasado en la Casa de Gobierno, blanqueando la relación personal y dándole un impulso comercial importante al intercambio bilateral.
Conferencia
La actividad de hoy será académica, comercial y cultural. La enviada dará una conferencia en el Colegio México sobre «La Realidad de la región y de la Argentina». Luego de esa charla, participará de un almuerzo en la Cámara Empresarial Mexicana de Comercio, ante más de 200 empresarios de ese país.
Mañana recibirá un agasajo en la Cámara de Senadores de México, donde dará un discurso político, en el marco de una sesión especial. Al mediodía -una cita acordada en las últimas horas-, Cristina Fernández tendrá una entrevista privada con el flamante segundo hombre más rico del mundo, luego de Bill Gates, Carlos Slim, quien ya tiene varios emprendimientos en la Argentina.
Esa tarde, la esposa del jefe de Estado podrá realizar las visitas culturales que tantole agradan, entre las que se destacan una visita al Museo León Trotsky y la casa de Frida Kahlo, un lugar emblemático del Distrito Federal. Ambos sitios están ubicados al sur de la ciudad, y con una diferencia de sólo tres cuadras. La delegación argentina insiste en que de aquí saldrán las mejores fotos del viaje.
Por la noche, en la embajada, se reunirá con representantes de la cultura de México y residentes argentinos en ese país para inaugurar una sala de cine nacional que estará bajo la órbita del Instituto Nacional de Artes Visuales (INCAA).
En México, Cristina Fernández firmará además un acuerdo de alianza estratégica comercial entre los dos países, similar al que la Argentina mantiene con España en cuestiones políticas. Se trata de un estatus intermedio entre el acuerdo de libre comercio (que ya rige entre los dos Estados) y la integración económica (que, con imperfecciones, representaría el Mercosur y sus socios). El acuerdo implica que hacia delante podrían incorporarse más productos en la lista de intercambio comercial sin aranceles. Actualmente, México es el quinto socio en importancia del país, luego de Brasil, Chile, Estados Unidos y China, con un superávit favorable para la Argentina de unos u$s 1.000 millones, la mayoría aportados por la industria automotriz.
Según la agenda oficial, Cristina Fernández emprenderá el viaje de regreso a la Argentina el miércoles por la noche y arribará a Buenos Aires el jueves por la mañana. Tres días después volará a Washington, en su cuarto viaje oficial como representante del país. Allí, el 2 de mayo participará en la asamblea anual de la comunidad judía en Washington, en un acto en el cual será homenajeada y recibirá una distinción por parte de los organizadores del encuentro.
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