19 de febrero 2010 - 11:48

Cristina instó a los empresarios a invertir y a "ganar por volumen y no por precio"

Cristina de Kirchner.
Cristina de Kirchner.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner enfatizó la "necesidad de aumentar el consumo y mantener la demanda" como uno de los pilares de la economía y declaró que el capitalismo "no es otra cosa que consumo", en un acto de anuncio de apertura de licitación para una obra hídrica en la provincia de Santa Cruz.

La mandataria aseguró que lo que impulsa el Gobierno "a través de infraestructura, del sostenimiento de la actividad económica, de la asignación universal, de los aumentos jubilatorios, y de mantener el poder adquisitivo, es para sostener la demanda agregada y el consumo".

La presidenta habló esta tarde en el Ministerio de Planificación Federal, en Buenos Aires, donde anunció que comenzaba el proceso de licitación de una obra de un complejo hidroeléctrico en Santa Cruz. Allí, además, instó a los empresarios a invertir y "ganar po volumen y no por precio".

Cristina pidió al sector empresario que "ayude a sostener la oferta agregada para no truncar ciclos virtuosos que se han logrado en la economía" desde 2003.

Consideró que Argentina debería ser "uno de los primeros países del mundo" pero advirtió que para lograr eso "deberíamos dejar de autoboicotearnos".

La mandataria recordó también que el Gobierno ha dado "aumentos salariales siempre por encima de la inflación" porque cree "en la necesidad de aumentar el consumo y mantener la demanda" y consideró que "sería ilógico condenar a tener el mismo salario siempre".

"Esa es una lógica insolidaria que ha aprovechado históricamente los cuellos de botella en Argentina, que ha truncado las posibilidades de un país que debería estar entre los primeros del mundo", agregó.

Añadió que después de "sentarse en el sillón presidencial" advirtió que "las frustraciones y los fracasos no han sido producto de manos extrañas, que venían de afuera".

Apuntó nuevamente en ese sentido a "aquellos que tienen la inmensa responsabilidad de informar" aunque aclaró que "depende de todos los argentinos "construir un país diferente".

La presidenta se quejó de "las campañas tendientes a desprestigiar, a instalar el desánimo y a poner en duda la moral de todos".

En ese contexto, Cristina dijo que "a muchos de los empresarios los conocí en actos públicos, no todos son amigos del Gobierno. En cambio el CEO de Clarín que tanto habla de los amigos fue muchas veces a comer a Olivos", dijo.

La presidenta aseguró en ese sentido que "ninguno de los empresarios" que participan de la licitación para el complejo hidroeléctrico de Santa Cruz "jamás se sentó en la mesa donde come el Presidente y sus amigos".

"Magnetto se debe haber sentado no menos de diez o 12 veces en la mesa. ¿Será entonces un amigo nuestro?", se preguntó la mandataria.

Cristina consideró que "no se puede ensuciar a empresarios de esta manera" y "no se puede tener tal grado de cinismo e irresponsabilidad" en referencia a los cuestionamientos del grupo Clarín.

"No hay derecho a manosear los nombres de empresarios que creen en el país y hoy apuesta por ello", reiteró.

Rechazó también a quienes "interpelan al gobierno" porque "hace obras" y apuntó que "son los mismos que llevaron al país al default, a la falta de energía, al 2001 y al endeudamiento".

"Si realmente fueran mejor las ideas que nos proponen, ¿por qué razón lógica no las haríamos?", se preguntó. "¿Por capricho o de tercos?", insistió.

La mandataria pidió a los argentinos "no sólo tener memoria sino sentido común" y "reflexionar acerca de lo que ven, lo que leen y lo que les pasa en la vida cotidiana, en el trabajo, y en el lugar donde se estudia".

Y volvió a destacar que "pocas veces debe haber crecido tanto Argentina en materia de generación y transporte eléctrico como en estos años desde 2003".

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