La agresión a Alicia Kirchner en Río Gallegos levantó críticas en toda la oposición. En algunos casos fueron adhesiones de circunstancia, pero en ninguno se dejó de marcar que el propio gobierno de Néstor Kirchner alentó las protestas violentas al no controlarlas, las que hasta ahora habían afectado sólo a opositores. El Congreso fue la caja de resonancia para que el oficialismo desplegara su ira por el ataque a la hermana presidencial en su tierra.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En campaña, los candidatos a jefe de Gobierno porteño no estuvieron afuera de la mayor agresión que recibió hasta ahora la familia presidencial: «Me parece lamentable cualquier hecho de violencia y mucho más lamentable que se dé sobre una persona que en su trabajo cotidiano ayuda a los más pobres», dijo Daniel Filmus mientras presenciaba el partido San Lorenzo-River.
Roberto Lavagna no perdió el tiempo; «Hay un grado de crispación importante, y como siempre en estos casos, hay excesos como le ocurrió a Alicia», dijo. Luego incitó claramente a que continúe la protesta: «Sigan en su reclamo porque han sido abusados durante años, pero les recomiendo que lo hagan con tranquilidad y pacíficamente, y que se cuiden de los intentos de infiltraciones, que siempre van a tener», les dijo a los sindicalistas incorporando también consejos estratégicos. «Cuesta entender cómo el gobierno, que se encontraba en una situación cómoda, se ha ido metiendo en conflictos», sentenció.
Patricia Vaca Narvaja emitió un comunicado donde explica: «Fue un ataque cobarde contra una dirigente que en todo momento se pronunció en favor del diálogo civilizado, en pos de la indispensable construcción de consensos para solucionar los problemas».
Entre los apoyos incondicionales estuvo, obviamente, el de la santafesina Roxana Latorre, ya lanzada como candidata a gobernadora: criticó las «actitudes patoteras e inconducentes, orientadas a generar un clima de virulencia en la provincia, ella llegó allí con una clara voluntad de diálogo para ayudar a encauzar los reclamos de una manera democrática», dijo de la ministra.
Pero otros, como Héctor Polino, miembro del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Socialista, manifestó directamente su apoyo «a los justos reclamos de los docentes de la provincia de Santa Cruz», aunque expresó su «total repudio a la agresión sufrida por la ministra Alicia Kirchner».
La Asociación Madres de Plaza de Mayo también emitió un comunicado donde repudia «la salvaje agresión sufrida por la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, en la provincia de Santa Cruz». Es la misma organización que, a pesar de su alineamiento casi sin fisuras con el gobierno de Kirchner hace dos semanas le pidió en la Plaza de Mayo al Presidente: «Por favor, deje de mandar gendarmes a Santa Cruz».
Dejá tu comentario