Luego de más de 13 años con el puesto vacante la Comisión Bicameral designó por unanimidad a Marisa Graham como la Defensora de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Nación. Facundo Hernández y Fabián Repetto serán los defensores adjuntos. Ahora, la propuesta de designación será elevada a las cámaras de Diputados y Senadores para su aprobación. El concurso tiene una validez de 180 días.
El año pasado, en diálogo con ámbito.com, Graham dijo acerca de esta defensoría: “Es un organismo que nos debíamos, la propia Convención habla de que los Estados tienen que diseñar un organismo independiente que vele por los derechos humanos de los chicos y las chicas. Argentina cometió el error, producto de las malas interpretaciones que se hicieron sobre todo en los noventa, que ese organismo era el Sistema de Protección de Derechos. Esa institución que va a velar por los derechos de los pibes es una figura distinta, es el Defensor”.
Además, había mencionado respecto a los principales derechos vulnerados de niños y adolescentes argentinos: "Lo que más me preocupa que la Argentina vuelva a tener problemas de hambre, que falte alimento oportuno y de calidad en nuestras familias. Otra cosa tiene que ver con la escuela secundaria, con cómo resolvemos el abandono de la escuela, del pasaje de primaria a secundaria, que es un gran bajón. Tenemos una gran escolaridad primaria pero tenemos que resolver los dos extremos: inicial y secundaria. En la escuela secundaria hay algo que no atrae, creo que no está aggiornada a los nuevos deseos e intereses de los pibes. Otro tema es la violencia y crueldad contra los niños, el maltrato, el abuso. No hay campañas o políticas públicas concretas de prevención. Hay una violencia no registrada como tal, esta cuestión de la cosa cotidiana de los niños a los cuales no les puedo avasallar sus derechos. También el derecho de los chicos a ser oídos, el derecho a la participación respetando la autonomía progresiva. Otra cosa que hay que trabajar es la relación de los niños, niñas y adolescentes y los medios de comunicación, el defensor ahí tiene un papel gravitante para ponerle límites a los medios.
El cargo del Defensor del niño estaba vacante desde su creación, por ley, el 28 de septiembre de septiembre de 2005, y era el Congreso Nacional quien debía hacerse cargo de su selección y designación.
A instancias de la coalición Infancia en Deuda y otras organizaciones de la sociedad civil, que interpusieron un amparo con sentencia favorable, el Congreso conformó en 2017 una comisión compuesta por cinco senadores y cinco diputados que implementó un concurso público con cuatro etapas de evaluación: presentación de antecedentes, examen escrito, formulación de planes de trabajo y exposición en audiencia pública.
La función del Defensor es monitorear las políticas públicas para la protección integral de la infancia y velar por el cumplimiento de los derechos que el Estado tiene que garantizar a niñas, niños y adolescentes: a la vida; a una buena calidad de vida; a la dignidad e integridad física, psíquica y sexual; a la seguridad social y a la atención integral de la salud, entre otros.
La Comisión Bicameral a cargo de la designación del Defensor del Niño estuvo integrada por las diputadas Samanta Acerenza (Pro), Carla Carrizo (Evolución), Soledad Carrizo (UCR-Cambiemos), Verónica Mercado (FpV) y María Florencia Peñaloza Marianetti (Somos SAN JUAN). Y las senadoras Gladys González (Pro), Pamela Verasay (UCR-Cambiemos), Norma Durango (PJ La Pampa), Sigrid Kunath (Justicialista) y Anabel Fernández Sagasti (FpV).