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20 de abril 2006 - 00:00

Demasiado II

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Columnistas de diarios, tapas de revistas, analistas radiales y alguno televisivo han proliferado en notas favorables a la empresa finlandesa Botnia, creadora del problema de contaminación ambiental en Fray Bentos.

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Botnia nunca detuvo las obras como sí lo hizo la española ENCE porque ésta sabe que fue la originaria con un nivel de producción de celulosa que no era peligroso para la salud. Botnia apareció entre gallos y medianoche -logró una autorización 15 días antes del cambio de gobierno en Uruguay- instalándose al lado con una producción superior y creó el problema con los entrerrianos. Sabe Botnia que no hay solución al problema que no sea alejándola de ENCE por eso no detiene las obras comprometiendo a ambos gobiernos. ENCE se siente segura porque actuó por derecha. Botnia no y quiere apurar su obra para que se complique su desplazamiento o lograr una adecuada reparación en dinero por irse porque tiene serias dificultades financieras en su propio país (posee desequilibrios de 200 millones de euros por año). Botnia fue acusada por «Canal 9» de enviar «espías» pagos a las asambleas populares de Gualeguaychú, algo que la empresa aceptó pero dijo que eran veedores. La rodean sospechas de accionar permanentemente hacia su mejor interés. Un comerciante de Colón, Entre Ríos, por vender más nafta, encabezó un grupo que levantó precarias vallas de corte de rutas de hombres y mujeres civiles y no piqueteros profesionales pero sirvió de excusa para quienes están comprometidos a defender a Botnia.

Los que siguieron al comerciante son una minoría pero produjeron un beneficio porque la Argentina debe agotar la instancia de jugar dentro de la ley para discutir con Uruguay. Pero es demasiado el rastrerismo de columnistas y prensa del país. Ya no sólo se es obsecuente con el gobierno por temor o ganancia sino también con empresas extranjeras contrarias al mismo gobierno y al país. Es demasiado.

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