17 de noviembre 2003 - 00:00

Despierta el PJ para festejar el regreso de Perón

Ignoró el kirchnerismo, como ocurre cada vez que el PJ es gobierno, el 17 de octubre. Pero preparó celebraciones para el Día del Militante que se recuerda hoy, dato que confirma que a Néstor Kirchner más que honrar al peronismo original, le interesa el de los '70.

Es difícil, pero anoche no se descartaba que el patagónico -que regresó el sábado de Bolivia y permaneció el fin de semana en Olivos, se acople a una de las ceremonias: la que organiza el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, en el Pabellón Rojo de la Sociedad Rural, en Palermo. (Ver recuadro aparte.)

En tanto, Daniel Scioli volverá hoy a subirse a un escenario partidario, rubro que -como tantos otros- le estuvo casi vedado desde que se cruzó duro y mal con Kirchner. Pasado el tiempo, el vice considera superado ese incidente.

Una rareza: los actos centrales del Día del Militante tendrán como oradores top a peronistas impuros y como escenario la Capital Federal, donde la sigla que registró Perón no deja de anotar fracasos en las urnas, al punto que resignó tener candidato propio en el último turno electoral.

En rigor, ésa es la razón de la renovada pasión militante: tanto Alberto Fernández como Scioli, amontonarán hoy a sus tropas con el objetivo excluyente de reactivar el tironeo por el control del PJ capitalino, que ostenta Miguel Angel Toma y Fernández desea más que nadie.

En cuanto a festejos, otros kirchneristas también estuvieron inquietos. Los «michelángelos» -por el restorán donde empezaron sus reuniones-, que desembarcarán en el conurbano con un mitin en La Matanza, distribuyeron mensajeros por el interior: mandaron un puñado al centro bonaerense -Azul y Olavarría- y otros a Mendoza.

A su vez, los porteños de la Generación Intermedia Peronista (GIP) se juntarán a cenar en un restorán de avenida Belgrano para, entre bocado y bocado, reflexionar sobre la transversalidad y juntar fuerzas para «difundir la gestión de gobierno de nuestro Presidente».

En cambio, los duhaldistas, que coparon el otro 17, el de la Lealtad, casi obviarán el Día del Militante: sólo habrá actos menores. El propio
Eduardo Duhalde se dedicará a otras cuestiones: juntará asesores para coordinar su viaje a Brasil y Paraguay como delegado del Mercosur.

Enfocadas en territorio porteño, las ceremonias se leen como desafíos.
A. Fernández lanzando su comando que no sólo tiene como propósito atropellar a Toma sino también confrontar con Julio De Vido, su par de Gabinete, que a través de su hermano Hugo ya aterrizó en Capital.

El sello, estrenado pocos días atrás, es Síntesis Porteña que más que a un fraccionamiento del PJ, vastamente atomizado, pretende apropiarse del formato de la transversalidad que
Kirchner concedió al frentista Aníbal Ibarra que, a su vez, mandó a su hermana Vilma a «armar» en Buenos Aires.

Lo de
Scioli es parecido. El acto será al atardecer en el cine Los Angeles con 800 invitados, armado por Daniel Peña, funcionario del Instituto del Cine (INCAA), que en la pulseada por el dominio del PJ se aproxima a A. Fernández, opuesta a la pretensión de Jorge Tellerman.

El jefe de Gabinete, a su vez, tendrá su show en la Rural ante un millar de militantes que juntará a los gremialistas de
Héctor Capaccioli y Víctor Santamarina con los Jóvenes K de Nicolás Trotta. El mitin huele a precoz lanzamiento de Fernández para la jefatura de Gobierno porteño en 2007.

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