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Juan José Galeano
Garré debió volver a su banca de diputada y enfrentar una acusación por supuesta violación de secretos de Estado. Su abogado fue el actual procurador general, Esteban Righi. La Justicia determinó que no cometió delito y la sobreseyó.
Los fiscales siempre dijeron que la denuncia no fue falsa.Y en reiteradas oportunidades afirmaron que Garré conocía perfectamente que en Alemania se había firmado un compromiso de confidencialidad respecto del nombre del «testigo C».
«Por esa razón se radicó la denuncia cuando Garré, en un programa de televisión, reveló las declaraciones del testigo y su nombre, violando ese compromiso», recordó uno de ellos ayer a este diario.
Para Garré el «testigo C» no tenía identidad reservada. La ahora ministra se defendió de la acusación afirmando que en el acta firmada entre el juez Juan José Galeano, el fiscal Müllen y el fiscal alemán Jost se dejaba constancia de que «declarará una persona que fue testigo de identidadreservada identificado con la letra C. Al ser revelada su verdadera identidad por el gobierno de Irán, dejó de ser testigo de identidad protegida. Su nombre es Abolhasem Mesbahi. Este último declaró sobre la actividad del gobierno iraní en el exterior».
Claro que Garré tuvo su venganza. Bajo el cobijo de Cristina Fernández de Kirchner, antes de irse a la Embajada de Venezuela, se encargó de apuntar su veneno contra el juez Galeano y de promover su juicio político en el Consejo de la Magistratura, con la apoyatura de Alberto Zuppi y Pablo Jacoby, abogados de los familiares agrupados en Memoria Activa.
Los consejeros que querían echar al juez que condujo durante 10 años la investigación del atentado terrorista, se regocijaron escuchando su testimonio.
Garré fue quien acusó a Galeano de pagar ilegalmente 400 mil dólares a Carlos Telleldín para que el reducidor de autos involucrara a los policías bonaerenses en el atentado terrorista.
También acusó al magistrado de mantener en legajos ocultos parte del expediente, de recurrir a la SIDE para que financiara distintos viajes, no investigar el origen de los explosivos y de realizar maniobras con el testimonio del «testigo C».
Garré volvería a coincidir con el kirchnerismo, cuando el actual gobernador santacruceño, Sergio Acevedo, impulsó el pedido de juicio político de los miembros de la Corte Suprema. Lo hizo en su carácter de vicepresidenta primera de la Comisión de Juicio Político.




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