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6 de septiembre 2002 - 00:00

Duhalde deja a De la Sota para que no lo dejen a él

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Hay traslaciones menos complicadas, fáciles de justificar. Es el caso de Felipe Solá, quien acaba de declarar que «Menem y Duhalde» deberían abandonar la vida política. El diagnóstico completa el pase de Teresa González Fernández y un dato de vida familiar: Felipe no se quiere divorciar, la sigue a «la Colorada». Mejor para «Toco», el decisivo hermano de la primera dama bonaerense, que le tomó cariño a su cuñado.

Un caso similar al de Solá es el del intendente de La Matanza, Alberto Balestrini, quien sirve de hombre de contacto para Rodríguez Saá dentro del duhaldismo. Es lógico que juegue de manera enérgica, aunque públicamente prefiere no definirse todavía: debe competir con Alberto Pierri, y ambos buscan lo mismo, presidir la Cámara de Diputados de la Nación.

En cambio Julio Alak, alcalde de La Plata, puede manifestarse menos ansioso. El también estuvo con Rodríguez Saá, pero se manifestó prescindente. Primero, porque no tiene una oposición que lo acicatee en su distrito. Segundo, porque prefiere participar del juego provincial secundando a Solá en una fórmula de gobierno. Finalmente, porque es uno de los peronistas que no dio todavía por liquidada la posibilidad de un relanzamiento de Carlos Reutemann.

¿Qué une a estos tres dirigentes? No la adhesión a Rodríguez Saá o a cualquier otro candidato, sino la voluntad expresa de alejarse de Duhalde. El Presidente lo advirtió claramente y por eso los convocó de urgencia a su despacho. A los tres en distintas ocasiones les mostró encuestas, les dijo que el apoyo a José Manuel de la Sota había sido un error y que le den tiempo, que en un par de semanas habría un pronunciamiento general del PJ bonaerense en favor de Rodríguez Saá. Duhalde quiere disimular lo evidente: comienza a haber decisiones políticas que no cuentan con su autorización, inclusive dentro de su propio gabinete. Antes de que lo abandonen a él, el Presidente prefirió abandonar a De la Sota, con quien nunca se llevó de maravillas.



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