14 de agosto 2026 - 12:37

EEUU señaló a Argentina como un "nodo de riesgo" de una red china para eludir aranceles

La oficina la Oficina de Política Comercial y Manufacturera del gobierno de Donald Trump incluyó a la Argentina en una lista de países que son parte de un mecanismo comercial fraudulento que desarrolló Pekín para evitar altos aranceles. Según Washington, el costo de esta operatoria para EEUU se ubica entre los u$s60.000 millones anuales.

Argentina, presa del conflicto entre EEUU y China.

Argentina, presa del conflicto entre EEUU y China.

La Casa Blanca incluyó a la Argentina en una red global de más de 40 países que, según Washington, permite triangular mercancías de origen chino hacia Estados Unidos para evadir aranceles. El señalamiento aparece en un informe titulado The Great Transshipment Scam (La gran estafa del trasbordo), elaborado por la Oficina de Política Comercial y Manufacturera del gobierno de Donald Trump.

Los países identificados como participantes en la “Gran Estafa del Transbordo” son agrupados, a grandes rasgos, en tres niveles. El documento ubicó a la Argentina en el Nivel 3 de la denominada Red de Triangulación en la Sombra, y la catalogó como un "nodo de riesgo".

Según el documento, la operatoria consiste en desviar productos chinos hacia un tercer país para evitar enfrentar los elevados aranceles al ingresar directamente a Estados Unidos. Allí, las mercancías pueden ser reempaquetadas o recibir una nueva identidad de origen antes de continuar hacia el mercado estadounidense.

El esquema permite aprovechar la diferencia entre los aranceles aplicados a los productos provenientes de Chinacercanos al 50%— y los correspondientes al país utilizado como intermediario.

"La red clandestina de transbordo de China es un sistema distribuido de centros de terminación, plataformas logísticas, corredores de procesamiento, operadores de zonas francas y centros de reexportación que permiten que productos chinos ingresen al mercado estadounidense bajo nuevas identidades nacionales", explicó el documento.

El documento completo publicado por el gobierno de Trump.

El documento considera como productos vinculados a China aquellos que "no necesariamente son declarados como de origen chino al ingresar al país, pero que presentan indicios sustanciales de origen económico, control o contenido chino"

Según el texto, el costo de esta operatoria para Estados Unidos se ubica entre los u$s60.000 millones anuales, de acuerdo con el Consejo de Asesores Económicos (CEA) de la Casa Blanca. El fraude, agrega el informe, desplaza aproximadamente 450.000 puestos de trabajo.

El rol de la Argentina en la red

El informe incorpora a la Argentina dentro de los denominados “Corredores Latinoamericanos”, junto con Brasil, Chile, Colombia y Perú.

Washington atribuye a estos países una función vinculada con el almacenamiento en depósitos fiscales y el ensamblaje regional de productos de procedencia china, que posteriormente pueden ser direccionados hacia Estados Unidos a través de rutas comerciales del Atlántico y el Pacífico.

La clasificación elaborada por la Casa Blanca divide a los países señalados en tres categorías.

Nivel 1. Está integrado por los "líderes diversificados a gran escala". Son países y bloques que concentran" grandes volúmenes de bienes vinculados a China", pero cuentan al mismo tiempo con "bases industriales diversificadas y grandes plataformas de exportación con destino a Estados Unidos".

En este grupo aparecen Canadá, la Unión Europea, India, Israel, Japón, México, Corea del Sur y Taiwán.

Nivel 2. Reúne a los "líderes a gran escala con una importante integración económica con China". Se trata de países con"volúmenes relevantes de triangulación" y una fuerte participación en cadenas de suministro vinculadas a China, plataformas manufactureras, sistemas logísticos y canales regionales de redireccionamiento.

El grupo está compuesto por Brasil, Indonesia, Malasia, Tailandia, Turquía y Vietnam. Según el informe, sus capacidades industriales, portuarias y logísticas les permiten trasladar volúmenes significativos de productos vinculados a China hacia las rutas comerciales con destino a Estados Unidos.

Nivel 3. En esta categoría aparece la Argentina, junto con otros países considerados por Washington como “pequeños objetivos oportunistas de China”.

El informe describe a estas economías como "mercados con menores volúmenes absolutos de trasbordo ilegal", pero que poseen características que pueden convertirlas en "eslabones débiles que las convierten en objetivos atractivos para operaciones oportunistas de redireccionamiento de bienes vinculados a China". Entre elloas: mano de obra de bajo costo, zonas francas, acceso portuario o fronterizo, depósitos aduaneros, capacidad de ensamblaje especializada, acceso preferencial al mercado estadounidense o controles aduaneros limitados.

El Nivel 3 es el grupo más numeroso. Entre los ejemplos mencionados aparecen Camboya, por su mano de obra y zonas de procesamiento; Laos y Myanmar, por sus corredores fronterizos con China; Panamá y Costa Rica, por sus plataformas logísticas y de reexportación; Azerbaiyán y Georgia, por sus conexiones ferroviarias, puertos secos y rutas terrestres; y Jordania, por su acceso comercial preferencial y capacidad de ensamblaje.

El señalamiento de Washington sobre la Argentina se conoce en paralelo a la participación del embajador estadounidense en el país, Peter Lamelas, en el AmCham Energy Forum de Buenos Aires, donde cuestionó el vínculo de empresas locales con compañías chinas.

En ese contexto, Lamelas afirmó: “China exige a las empresas que le den al Estado chino acceso a cualquier dato que pasa por su tecnología”.

La declaración estuvo vinculada con la advertencia estadounidense a la Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén (CALF) por un contrato con Huawei para el despliegue de una red de fibra óptica. China respondió posteriormente a través de un comunicado de su embajada en Buenos Aires.

China cruzó a EEUU por sus críticas a Huawei y acusó a Washington de tener una “mentalidad de Guerra Fría”

Anteriormente, la Embajada china en Argentina respondió a las recientes declaraciones del embajador Lamelas, quien cuestionó al gobierno de Beijing y la participación de empresas chinas en proyectos estratégicos del país.

A través de un comunicado, el portavoz de la representación diplomática calificó las acusaciones como una “calumnia sin ningún fundamento” y sostuvo que las declaraciones de Lamelas contra compañías y autoridades chinas “vienen generalizando el concepto de seguridad nacional y sembrando miedo en el mercado”.

La respuesta se conoció después de la participación de Lamelas en el AmCham Energy Forum, donde cuestionó la presencia de tecnología china en sectores estratégicos argentinos y vinculó la protección de datos con la seguridad nacional de Estados Unidos. En ese marco, el embajador había advertido que el uso de tecnología china en redes relacionadas con Vaca Muerta podría afectar la llegada de inversiones.

La Embajada también cuestionó la política de Washington hacia las empresas chinas y apuntó contra la estrategia denominada “patio pequeño y muro alto”, mediante la cual Estados Unidos busca limitar la participación de compañías de China en determinados sectores considerados estratégicos.

“Lo que viene haciendo la parte estadounidense, en esencia, es motivado por la mentalidad de Guerra Fría”, afirmó el portavoz.

Por último, el portavoz cuestionó específicamente las advertencias realizadas por Washington en Argentina y sostuvo que el accionar estadounidense “no está en sintonía con la política argentina de apertura económica”.

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