5 de abril 2007 - 00:00

El Papa felicitó a Baseotto y agudizó pelea con Kirchner

Manuscrita y en latín, la carta de Benedicto XVI agradecela labor de Baseotto al frente del obispado castrense.
Manuscrita y en latín, la carta de Benedicto XVI agradece la labor de Baseotto al frente del obispado castrense.
Por si faltaba algo para terminar de empeorar la relación entre el gobierno y la Iglesia Católica, el papa Benedicto XVI le envió de puño y letra una carta en latín a monseñor Antonio Baseotto donde lo felicita por su «interpretación recta de la doctrina de la Iglesia, con la cual impregnó toda su obra, a sus sacerdotes y a los fieles que le fueron confiados».

Ayer Baseotto cumplió 75 años, la edad tope para ser jubilado por la Santa Sede. El obispo castrense fue en 2005 el detonador de la pelea entre Néstor Kirchner y el Episcopado. La Casa Rosada, que evalúa incluso suprimir el obispado dedicado a las Fuerzas Armadas, se encuentra ahora con una misiva de Joseph Ratzinger que felicita a Baseotto y le otorga con «especial afecto» la bendición apostólica que extiende a «los amados hijos del obispado castrense de la Argentina».

La epístola autógrafa en latín define al religioso como «venerable hermano» con motivo del jubileo de oro de su ordenación sacerdotal producida el 6 de abril de 1957. Baseotto había apelado a una metáfora para sugerir que Ginés González García debía ser arrojado al mar por su defensa del aborto y de los métodos anticonceptivos. El gobierno reaccionó sacándole el rango de subsecretario y su sueldo. Incluso le reclamó al Vaticano que lo separara del cargo, pero no hubo respuesta a ese pedido. ¿Qué dijo el Papa alemán en su carta sobre Baseotto? «Preparó su alma para anunciar el Evangelio e ilustrarlas verdades de la Salvación

El texto de la carta, fechada el 13 de marzo pero difundida ayer por la agencia católica de noticias «AICA», destaca también «la dedicación al cuidado y progreso espiritual de los soldados y de sus familias», desde que fue nombrado ordinario militar de la Argentina en 2002. Por último, Benedicto XVI vuelve a felicitarlo y le otorga con «especial afecto» la bendición apostólica en esta ocasión, que extiende a «los amados hijos del obispado castrense de la Argentina».

El obispo castrense presidió el fin de semana su última misa de ramos con una discreta homilía en la que exhortó a los fieles a permanecer junto a la Iglesia Católica en los buenos y en los malos momentos, aunque evitó críticas directas al gobierno nacional. Respecto de los posibles reemplazantes de Baseotto, el nuncio Adriano Bernardini envió a Roma una lista de candidatos que está integrada por los obispos de Chascomús, Carlos Malfa; de Avellaneda, Rubén Frassia y el de Lomas de Zamora, Agustín Radrizzani.

El último cruce entre la Iglesia y la Casa Rosada se produjo el domingo cuando Bergoglio pronunció una dura misa cargada de críticas tácitas al gobierno. Condenó la «cultura del odio» y las «desuniones», y volvió a remarcar la injusta distribución de la riqueza. Hoy -si se repone de su gripe- el cardenal y arzobispo de Buenos Aires presidirá la tradicional Misa Crismal en la Catedral Metropolitana, junto a todos los sacerdotes porteños, y por la tarde realizará el gesto del lavatorio de pies a doce enfermos del Hospital Rawson. «El lavatorio de pies a 12 personas del Hospital Rawsonquiere manifestar que la autoridad en la Iglesia y en toda comunidad debe ser un servicio y no dominio», expresó el arzobispado porteño en un comunicado.

No culminará hoy la gira porteña de Bergoglio, quien mañana participará del Vía Crucis donde actores vocacionales y profesionales recrearán las 14 estaciones del Calvario de Nuestro Señor Jesucristo, organizada por quinto año consecutivo por el Arzobispado de Buenos Aires y la Asociación de Amigos de la Avenida de Mayo.

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