«Un minuto antes de cerrar las alianzas me pedía que fuera su candidato a gobernador. Un minuto después comenzaron con este jueguito», avanzó Francisco de Narváez y desnudó, según su versión, la supuesta participación de Roberto Lavagna detrás de la impugnación a su candidatura.
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Lejos de los días en que eran socios contra Néstor Kirchner, cuando Lavagna era flamante candidato y el empresario formaba parte del grupo El General, ahora se trenzaron en una disputa por quién queda parado, el 29 de octubre, como el opositor más poderoso.
Hubo, es cierto, negociaciones para un pacto de último minuto que no prosperó. Lavagna trató de que De Narváez lleve su boleta presidencial. El empresario no accedió: arguyó que no le servía llevar a un candidato que medía, en las encuestas, menos que él.
Los que ven conspiraciones en todos los rincones aportan otro elemento: sostienen que De Narváez «negoció» con la Casa Rosada que lo «ayuden» a obtener el aval a cambio de no tener candidato presidencial. Se trata, claro, de especulaciones difíciles de probar. La pulseada ahora se concentra en la elección. Lavagna lleva dos candidatos a la gobernación -Jorge Sarghini y Ricardo Alfonsínmientras que De Narváez, sin boleta presidencial, se perfila para ubicarse detrás de Daniel Scioli. Compite por ese sitió con Margarita Stolbizer.
«Me parece triste que alguienque pretende ser presidentede la Nación, cuando conoce una situación que le conviene la manifiesta para un lado, y cuando no le conviene la manifiesta para otro lado» profundizó su estocada el candidato de Unión-PRO.
Lavagna no se quedó quieto. Se sacó de encima la acusación y trató el asunto de «tema menor».
Tema menor
«El señor Francisco de Narváez -dijo, formal-que se arregle con la prensa y con los medios de prensa que tiene a su disposición. Es dueño de canales, de radios, que se arregle con sus medios. Si una persona puede o no ser candidata, que se enoja porque la Justicia trata su postulación, es un tema muy menor», completó.
Desde el fondo, se sumó la diputada Marina Cassete, para criticar a De Narváez por haber imputado a Lavagna por el recurso extraordinario que anteayer, la Corte decidió tratar, y resolvería hoy mismo. «No es una cuestión política, sino solamente técnica», dijo.
Sobre la resolución judicial, De Narváez -para no enemistarse con los cortesanos-se limitó a considerar «sospechoso que se cuestione un fallo de la Justicia electoral». Hoy, De Narváez presentará una « memoria» -su argumentación de por qué puede ser candidatopara que la Corte trate la cuestión de fondo.
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