1 de julio 2005 - 00:00

El Presidente faltó a otra cita

El Pampa AT-63, avión a reacción de entrenamiento avanzado, que ayer iba a realizar un vuelo de prueba ante Kirchner en Córdoba.
El Pampa AT-63, avión a reacción de entrenamiento avanzado, que ayer iba a realizar un vuelo de prueba ante Kirchner en Córdoba.
Una vez más, el presidente Néstor Kirchner faltó a una cita programada con antelación. La empresa Lockheed Martin Aircraft Argentina informó que resolvió suspender el primer vuelo oficial del modernizado avión Pampa AT-63 previsto para ayer, al no concretarse una visita del Presidente que había sido comprometida previamente.

Así lo consignaron voceros de la empresa -que es concesionaria de la antigua Area Material Córdoba de la Fuerza Aérea-, quienes indicaron que la exhibición fue cancelada «hasta nuevo aviso», luego que desde la Casa de Gobierno en la Capital Federal notificaran que el Presidente no podría asistir por razones de agenda.

Si bien el modernizado modelo de avión viene realizando vuelos de prueba, para ayer se había programado uno ante el Presidente y otras autoridades nacionales, como el ministro de Defensa, José Pampuro; y el jefe de la Fuerza Aérea, brigadier mayor Eduardo Schiaffino.

El evento también hubiera generado expectativa política, ya que se habrían reunido en el mismo palco, junto al Presidente, el gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota; y el intendente de la capital cordobesa, Luis Juez, de ríspida relación entre ambos. Los voceros de la empresa señalaron que, pese a que se canceló el acto previsto, la planificación y programación de tareas del nuevo avión Pampa AT-63 (ex IA-63) continuará según lo previsto.

• Demasiado avanzado

El Pampa es uno de los aviones a reacción de entrenamiento básico para pilotos, más avanzado del mundo. Durante la gestión de Carlos Menem, la Argentina participó de una licitación internacional convocada por la USAir Force, que terminó desestimando al Pampa por entender que era demasiado avanzado para lo que se requería. En aquel momento se pensó en asociar una empresa norteamericana al emprendimiento -la Vought con sede en Dallas, Texas-, para facilitar la penetración.

Periódicamente, se renueva «el interés» de algunos países por comprar el Pampa, especie fogoneada por la Lockheed Argentina cuando se deben discutir temas como la renovación de la concesión. Por otra parte, la empresa se ocupa del mantenimiento y la modernización de aviones militares. En su momento, el ministro Pampuro analizó con las autoridades norteamericanas y locales de la firma Lockheed Martin -además del gobierno de EE.UU.- el convenio firmado en 1995 entre esa compañía y el gobierno para la construcción de los aviones de entrenamiento avanzado AT-63 Pampa.

También se acordó en el contrato el mantenimiento y la actualización de otras aeronaves, como la modernización de los IA-58 Pucará, los C-130 Hércules y los Fokker F-27 y F-28.

• Interesados

En aquel momento, los directivos de la Lockheed Martin en la Argentina le explicaron al ministro que los clientes potenciales -interesados-, para adquirir los aviones Pampa AT-63 son Colombia, República Dominicana, Singapur, Israel, India y algunas naciones africanas.

El Pampa puede venderse en el mercado aeronáutico mundial, aunque la concreción de la comercialización puede tardar varios años. En la actualidad, en la fábrica de Córdoba trabajan más de
900 operarios y empleados.

En julio de 2000, el entonces presidente
Fernando de la Rúa y la Lockheed firmaron un contrato por 5 años para el mantenimiento de aeronaves y la fabricación de una serie de 18 aviones Pampa para entrenamiento militar. El número ahora se achicó a 12, de los cuales 6 serán para la Fuerza Aérea y los otros 6 también, si no se logra colocarlos en el mercado.

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