El presidente Néstor Kirchner afirmó hoy que la muerte de monseñor Enrique Angelelli, que aún investiga la Justicia, fue "un asesinato", pidió "celeridad" a los magistrados para tramitar causas sobre desaparecidos y arremetió contra los que cuestionan su política de derechos humanos.
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Kirchner se expresó de ese modo al conmemorar el trigésimo aniversario de la muerte del ex obispo de La Rioja, que se cumplirá el próximo viernes, y declaró duelo nacional para ese día "por todos los religiosos muertos y desaparecidos durante la dictadura".
"La muerte de Angelelli fue un asesinato y lo digo con todas las letras", afirmó el jefe de Estado durante un acto en la Casa de Gobierno, en un discurso centrado en los derechos humanos.
"Me hago cargo de lo que digo, eso fue un asesinato y por eso necesitamos una justicia cristalina y clara que rápidamente saque de la oscuridad este hecho y los responsables sean condenados", remarcó el primer mandatario.
Señaló luego que no se va a lograr "la reconstrucción definitiva de las instituciones de la Argentina si no hay justicia y verdad" sobre lo ocurrido en la última dictadura militar.
"Yo no soy hipócrita, si la dirigencia política en vez de buscar una conciliación amañada hubiera buscado que funcione la Justicia estaríamos recordando a Angelelli de otra forma y no con la vergüenza que yo siento hoy", afirmó Kirchner.
Instó luego a la justicia a que resuelva con más rapidez las causas por violaciones a los derechos humanos, al sostener que esos procesos son actualmente "lentos y con demasiadas vueltas".
Luego se preguntó por qué cuando habla de derechos humanos provoca "irritación" y se dice que es una política que "divide a la sociedad y remató preguntando: "¿quién puede estar en contra de la defensa irrestricta de los derechos humanos?".
El primer mandatario atacó a ciertos dirigentes que en el pasado "callaron o compartieron el poder con los represores" y postuló que ellos no pueden venir a "enseñar como se vive en democracia".
"¿Por qué cuando se defiende a los derechos humanos como hizo monseñor Angelelli se dice que se ataca a la democracia?", enfatizó durante el acto realizado en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno.
El acto contó con la presencia de la mayoría de los integrantes del Gabinete nacional, los gobernadores Felipe Solá (Buenos Aires), Angel Maza (La Rioja) y Eduardo Fellner (Jujuy).
Asimismo, el Espiscopado Argentino estuvo representado por su vocero, Jorge Oesterhegel, y el obispo de Avellaneda y Lanús, Rubén Frascia.
El vocero de la Iglesia confirmó después del acto que el viernes en la Catedral de La Rioja, monseñor Jorge Bergoglio, encabezará la misa de recordación de Angelelli, que contará con al presencia de gran cantidad de obispos de todo el país.
Durante el acto, el presidente Kirchner firmó el decreto que instituyó al 4 de agosto de 2006 como "Día de Duelo Nacional por los religiosos víctimas del Terrorismo de Estado".
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