Con pases de factura cruzados y denuncias de fraude, el actual secretario general de la CTA, Hugo Yasky, y el titular de ATE, Pablo Micheli, volvieron a proclamarse ganadores de las elecciones de la central disidente, mientras se espera la difusión de datos oficiales que se conocerían la semana próxima.
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A 24 horas de la reñida contienda electoral, tanto Yasky como Micheli se mantuvieron firmes en sus posturas de adjudicarse el triunfo y difundieron números propios que le acreditan la victoria, aunque recién el lunes la Junta Electoral Nacional de la entidad daría a conocer los datos del escrutinio.
Yasky se proclamó ganador de los comicios a nivel nacional con el 50,4 por ciento de los votos y le adjudicó a Micheli el 41, mientras que desconoció los números que previamente difundió su rival y denunció a la Lista 1 "Germán Abdala" por manejos "fraudulentos".
Al respecto anticipó que reclamará a la Junta que se vuelva a votar en la provincia de Mendoza y en el partido bonaerense de Esteban Echeverría, distritos que se mostraban proclives a su candidatura y donde las elecciones se impugnaron por irregularidades.
En una conferencia de prensa que brindó en la sede nacional de la central, junto a los demás candidatos de la Lista 10 "CTA de los Trabajadores", Yasky denunció también que las planillas de datos que dio a conocer previamente Micheli le hicieron "desparecer" a su lista 6 mil votos en la Provincia de Buenos Aires, 7 mil en Santa Fe y 5 mil en Tucumán.
Además afirmó que la lista de Micheli cosechó 15.780 votos en a nivel provincial en Jujuy -gracias a la presencia de la líder de la organización Tupac Amaru, Milagro Sala- pero señaló que en ese distrito a nivel nacional hubo un fuerte corte de boleta y "9.652 votos" del total fueron a la Lista 10, frente a los 200 que le contabilizaba la planilla de su rival.
A su vez, el actual titular de la central disidente advirtió que su sector se encuentra "en minoría" dentro de la Junta Electoral, ya que fue conformada en la anterior gestión de Víctor De Gennaro, histórico líder de la CTA e impulsor de la candidatura de Micheli.
En ese sentido, dijo que no quiere anticiparse y hacer "ningún juicio de valor" contra el titular de la Junta, Rodolfo Córdoba, pero deslizó que si los resultados que difunde ese oàgano de la central no coinciden con los suyos, acudirá al Comité Arbitral Independiente de la CTA.
Este cuerpo de cinco miembros fue creado en común acuerdo de ambas listas, poco antes de estos comicios, para dirimir las diferencias que pudieran surgir en el proceso electoral y está integrado por representantes de los colegios de Abogados Laboralistas y de Abogados de Buenos Aires.
También Yasky fue enfático en reclamar que se vuelva a realizar la votación en Mendoza y Esteban Echeverría y difundió en un video imágenes de apertura de urnas fuera de los cuartos oscuros en esa provincia cuyana.
Una hora antes que Yasky, Micheli también ofreció una rueda de prensa en la sede de ATE nacional, donde volvió a difundir planillas con los resultados "firmadas por fiscales de ambas listas", según indicó, que le acreditaban un triunfo con el 55,7 por ciento de los votos.
"Le pido al compañero Hugo Yasky que, en nombre de la gesta que significó estas elecciones, acepte que perdió. Le pido que tenga la grandeza de reconocerlo", reclamó Micheli, quien estuvo acompañado por De Gennaro y el diputado Claudio Lozano.
"Soy el nuevo secretario general de la CTA. Apelo a que Hugo reflexione y termine con esta parodia. Los números no los inventé, los firmaron los fiscales nuestros y de él", insistió.
De acuerdo a sus datos, la Lista 1 cosechó 112.287 votos en todo el país frente a 87.760 de Yasky, imponiéndose en 17 provincias y siendo derrotado en 7, entre ellas Buenos Aires.
Micheli le advirtió a su rival que "no hay que mentir" y señaló que "llega un momento en el que no se puede seguir haciendo este circo porque sino vamos a terminar pareciéndonos a la política tradicional y hemos dicho que somos parte de una práctica política distinta".
Se trata de una elección histórica para la CTA, ya que enfrentaba por primera vez a dos sectores de miembros fundadores de la central, y además resolverá el rumbo político que adoptará la entidad en los próximos años, más cercano al Gobierno nacional, en el caso de una victoria de Yasky, o más alejado si triunfa Micheli.
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