La AEA (Asociación Empresaria Argentina) reclamó ayer «fortalecer al Poder Legislativo», una frase que podría sonar casi formal si no hubiera sido dicha en pleno debate parlamentario por los superpoderes, y durante un almuerzo en el que el principal invitado era Agustín Rossi, titular de la bancada kirchnerista en la Cámara de Diputados.
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Lo dijo en su discurso Luis Pagani, presidente de esa entidad que reúne a unos setenta empresarios y CEO de los principales grupos económicos del país. El comunicado oficial distribuido ayer a última hora por AEA afirma que Pagani sostuvo que «este gobierno ha consolidado en la Argentina un liderazgo político democrático sólido como condición indispensable para la reconstrucción institucional de la Argentina».
Sin embargo, lo más significativofue el párrafo siguiente: Pagani agregó que «es esencial el fortalecimiento del Poder Legislativo como uno de los pilares fundamentales del régimen republicano». Aquí no hace falta hilar demasiado fino para entender que AEA estaba pidiendo que el Ejecutivo no avance tanto sobre el Congreso, tal como sucedería en caso de aprobarse los « superpoderes».
Nuevos socios
La entidad demostró además que tiene nuevos socios y viejas preocupaciones: con la clara intención de ampliar su base y poder aducir más representatividad de la que exhibe hoy, AEA incorporó a partir de ayer como miembros plenos a Juan Carreas (SanCor), Marcelo Argüelles (Sidus), Luis M. Ureta Sáenz Peña (PSA Peugeot Citroën Argentina) José María Hidalgo (ENDESA) y Dadour Dadourian (Praxair). Salvo Argüelles (que es principal accionistadel grupo de laboratoriosy biotecnología que encabeza),el resto de los nuevos asociados a AEA son los máximos ejecutivos de sus respectivas compañías.
En lo que hace a las preocupaciones, los empresarios volvierona definir que las principalesson la legislación laboral y la inflación. Se lo hicieron saber ayer a Rossi durante el almuerzo al que lo invitaron ayer en el hotel Four Seasons, en uno de los habituales encuentros del grupo empresario con altos funcionarios del gobierno.
Compartieron la mesa con Rossi -además de Pagani- Aldo Roggio, Alfredo Coto, Juan Brouchou (Citibank), Enrique Locutura (RepsolYPF), Santiago Soldati, José Cartellone, Alejandro de Estrada (Banco Privado), Cristiano Rattazzi (Fiat), Luciano Miguens ( Sociedad Rural), Miguel Acevedo (Aceitera General Deheza), Héctor Magnetto («Clarín»), Federico Braun (Grupo Galicia) y Sebastián Bagó, entre otros.
Después de los discursos de rigor y de fórmula, hubo apenas tres preguntas al huésped por parte de los comensales: una fue sobre el proyecto de ley de accidentes de trabajo y las controvertidas iniciativas de reformas laborales presentados por el abogadode la CGT, Héctor Recalde (compañero de bancada de Rossi); la segunda se refirió a la inflación y las perspectivas que tenía el gobierno al respecto; la tercera fue sobre qué destino correrá el proyecto de superpoderes cuando baje a Diputados.
Rossi, como buen político, eludió definiciones tajantes y optó por refugiarse en generalidades del tipo «el gobierno hará lo que sea más conveniente para el país cuando llegue el momento». Ante el cariz evasivo de las respuestas, los empresarios optaron por concentrarse en sus propias conversaciones y dejar que el invitado terminara su postre y su café. «El diputado estuvo muy amable y demostró ser una muy buena persona», dijo no sin un dejo de ironía uno de los asistentes al almuerzo. «Pero nos hubiera gustado que nos dejara alguna definición un poco más concreta respecto de los temas que preocupan no sólo al nuestro sector sino a todo el país.»
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