La oposición logró reunir 132 diputados y el quórum para habilitar la sesión y debatir temas espinosos para el Ejecutivo.
Los bloques de la oposición en la Cámara de Diputados lograron el quórum para sesionar, aunque no pudieron avanzar con ningún proyecto, ya que el debate se cayó antes de la primera votación, lo que desató una fuerte polémica con el oficialismo.
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Tras más de un mes sin sesiones, los distintos sectores del antikirchnerismo -la centroizquierda incluida- celebraron el alcance del los 129 legisladores del quórum, aunque poco después debieron lamentar la abrupta clausura del debate, entre reclamos internos y embestidas contra el Frente para la Victoria.
La jornada arrancó favorable para la oposición, que cerca de las 15:30, logró superar la barrera de los 129 y obligó a los oficialistas a bajar al recinto.
Sin embargo, cuatro horas después, con sólo 78 presentes, la sesión fue levantada porque no había número para votar un proyecto opositor que buscaba modificar el sistema de deducciones que rige en el Impuesto a las Ganancias.
La decisión estuvo en manos de la diputada K y vicepresidenta segunda del cuerpo, Patricia Fadel, que decretó la caída del debate y desató un fuerte griterío en la oposición.
En el inicio de la sesión, la oposición había logrado imponer su mayoría y votar a favor del emplazamiento de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y Peticiones, Poderes y Reglamento, para avanzar con el tratamiento de los proyectos sobre INDEC, retenciones y ONCAA, entre otros, el miércoles próximo.
Según argumentaron los referentes del antikirchnerismo en el recinto, se debían "emplazar las reuniones porque sino las comisiones no funcionan".
En ese marco, el FpV también logró a través del mismo mecanismo la citación de un plenario de comisiones, a fin de tratar los proyectos que existen en torno a la regulación del papel de los diarios, el martes 19 de octubre.
Por iniciativa de la diputada de la Concertación-Forja, Silvia Vázquez, los legisladores también aprobaron una reunión de comisiones para el jueves 21, para analizar el proyecto de reparación histórica de los pueblos aborígenes.
Luego de esas votaciones, juró por su banca y asumió el diputado del PRO Julián Obiglio, en reemplazo de Esteban Bullrich, actualmente al frente del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires.
Seguidamente, el Frente para la Victoria homenajeó al fallecido legislador Ramón Ruiz.
El fantasma del quórum volvió a aparecer cerca de las 19:00, cuando habiendo 78 diputados en sus bancas -faltaban legisladores de los dos bandos-, Fadel determinó el fin de la sesión, sin darle tiempo de reacción a los opositores.
A coro, los distintos bloques salieron a expresar su repudio a la decisión oficialista, aunque también hubo críticas internas, especialmente con el radical Ricardo Alfonsín, que es vicepresidente primero de la Cámara y debería haber estado en lugar de Fadel -que en ese momento reemplazaba a Eduardo Fellner-.
El jefe del bloque del Peronismo Federal, Felipe Solá, apuntó duro contra el FpV y dijo que el grupo de Agustín Rossi le tendió "una trampa" a la oposición.
"Cerca de las 18:30, la secretaría parlamentaria informó que se iba a votar alrededor de las 19:30. Por eso, algunos diputados estaban en bares tomando café o en sus despachos. Fue de pésima leche", sentenció Solá y adelantó que habrá una reunión hoy con el resto de los bloques para definir una estrategia a seguir en las próximas sesiones.
A su lado, en uno de los pasillos de la Cámara baja, el titular de Proyecto Sur, Fernando "Pino" Solanas, aseguró que la actitud del oficialismo fue "inconcebible" y resaltó: "No recuerdo jamás un atropello como este".
"Esto fue un acto de piratería parlamentaria del FpV", se quejó, en tanto, el radical Rubén Lanceta en un comunicado.
A su turno, la Coalición Cívica de Elisa Carrió aseguró que se trató de "una maniobra artera orquestada por las autoridades del cuerpo y el Frente para la Victoria y sus aliados".
"Por tal motivo, la Coalición Cívica que ha mantenido el apoyo a la institucionalidad de la Cámara de Diputados y a sus autoridades, manifiesta que ha decidido la quita del apoyo al Presidente Eduardo Fellner y a las autoridades del cuerpo", afirmó la CC en un comunicado.
Por lo bajo, el bloque de Carrió también apuntó contra Alfonsín y cuestionó que "algunas veces no dio quórum y otras no ocupó su lugar de vicepresidente primero".
En el Peronismo Federal también cuestionaron al diputado radical, al considerar que "podría haber ocupado su lugar y no lo hizo".
Instantes después de que se cayera la sesión, Alfonsín fue de los primeros en retirarse del Palacio Legislativo, repitiendo: "Es una vergüenza, es una vergüenza".
En ese momento, sus compañeros de bloque, liderados por Oscar Aguad, junto a Patricia Bullrich (CC), Enrique Thomas (Peronismo Federal) todavía despotricaban en sus bancas, en el grupo de los más enardecidos.
Para esta sesión, la oposición tenía previsto avanzar en las comisiones investigadoras del Occovi y el Oncca, y las leyes de trata de personas, anticorrupción y de servicio doméstico, además del reparto de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN).